Un partido para valientes

Rafa Martínez celebra con rabia el triple con el que coronó su regreso con el Valencia Basket. / m. a. polo
Rafa Martínez celebra con rabia el triple con el que coronó su regreso con el Valencia Basket. / m. a. polo

El Valencia Basket busca un triunfo en Belgrado que calme las aguas con Ponsarnau

JUAN CARLOS VILLENA

belgrado. El partido en la sala Pionir de Belgrado es para valientes. Con las aguas revueltas en el Valencia Basket tras la dura derrota en Tenerife, llueve sobre mojado en los partidos lejos de la Fonteta, y el puesto de Jaume Ponsarnau en entredicho si no se mejora la imagen y se ganan los partidos antes del parón por las ventanas FIBA, es el momento perfecto para que la plantilla taronja dé un paso al frente. El vestuario valenciano es sano, el técnico de Tàrrega no debe preocuparse por las temidas 'camas' en el deporte, pero ha llegado el momento de dejar la teoría a un lado y dar un golpe de timón. El escenario es, a la vez, perfecto y una trampa. El Partizan apura sus bazas para clasificarse para el Top 16 de la Eurocup, un objetivo que los valencianos conseguirán hoy si ganan o si el Zenit vence al Trento, asegurando los dos partidos que les restan como locales.

Las cifras de asistencia esta temporada a los partidos clave del Partizan revelan el peligro que le espera al Valencia Basket. La capacidad oficial del Pionir es de 5.878 espectadores. La estadística oficial de la Eurocup elevó en las victorias de los serbios frente al Zenit y el Trento su ocupación de 6.200 y 6.464 espectadores. La previsión para hoy, tal y como confirmaron fuentes del Partizan a este periódico, es que se agote el papel. El único temor en las últimas semanas con respecto al talante del público son diversos roces entre facciones de los grupos ultras del conjunto de Belgrado. Algo que, por otra parte, no debe preocupar a los valencianos.

El equipo de Ponsarnau aterrizó ayer en el aeropuerto Nicola Tesla con las bajas ya asumidas de Sastre y Diot y con un Rafa Martínez que debe asumir el símbolo de la remontada, puesto que aún no está en condiciones de tener una rotación de muchos minutos en pista. En el entrenamiento de ayer en territorio serbio Ponsarnau incidió en todos los aspectos que deben ayudar a su equipo a mantener la tensión durante los 40 minutos. En los ambientes calientes es donde las pequeñas desconexiones, que provocan pérdidas de balón y puntos en contra muy baratos, se pueden convertir en un arma mortal.

La capacidad oficial del pabellón es de 5.878 espectadores pero ante el Trento entraron 6.464

La gran novedad con respecto al partido de la primera vuelta, que terminó con victoria del Valencia Basket por 79-71 con 17 puntos de Will Thomas como jugador más destacado, es la presencia de Andrea Trinchieri en el banquillo serbio. El italiano ya les demostró a los taronja la pasada temporada, en la remontada del Bamberg en territorio alemán, que su baloncesto puede crear sobre la marcha muchas trampas a los rivales. Su llegada le sentó bien al Partizan, que encadenó tres victorias, aunque ese efecto inicial se ha atenuado con dos derrotas seguidas. Con el nuevo entrenador al mando, jugadores como Marcus Paige han subido galones.

El Valencia Basket tratará de imponer su tono defensivo, es el cuarto mejor de la Eurocup en este apartado, para tratar de crecer en confianza tras la derrota ante el Iberostar que ha dejado temblando a los cimientos del club. Conseguir el objetivo de la clasificación para el Top 16 a dos jornadas para la finalización de la primera fase permitiría a los de Ponsarnau, con el parón de selecciones, centrarse en las próximas semanas en levantar el vuelo en la Liga Endesa. El balance en la ACB es el gran problema a estas alturas del calendario, con la clasificación para la Copa en juego. Un triunfo en el infierno del Pionir sería la mejor gasolina.

 

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