El partido del orgullo taronja

Rafa Martínez penetra a canasta ante Carroll. / acbphoto / e. cobos
Rafa Martínez penetra a canasta ante Carroll. / acbphoto / e. cobos

El Real Madrid nunca ha eliminado al Valencia Basket de un playoff por un 3-0

Juan Carlos Villena
JUAN CARLOS VILLENAValencia

El Valencia Basket afrontará esta noche su sexto partido en diez días con la obligación de ganar si no quiere marcharse de vacaciones. Algo que, por cierto, evitaría el primer 3-0 del Real Madrid a los taronja en una serie de playoff al mejor de cinco partidos. Esa debe ser una de las motivaciones en la Fonteta, tanto en la pista como en la grada. Sacar el orgullo para alargar la eliminatoria al menos hasta el miércoles y demostrar que, pese a la falta de oxígeno en las piernas de los hoy locales, la diferencia entre ambos equipos no es tan amplia como quedó reflejado en los partidos en el WiZink, especialmente en el primero.

Para que todo sea un poco más complicado, San Emeterio es duda para la cita por una sobrecarga en el sóleo de la pierna izquierda que se produjo tras un mal gesto en el tramo final del encuentro del sábado. Si el cántabro no puede ser de la partida, el equipo de Ponsarnau perderá a su segundo jugador más valorado en el playoff, sólo por detrás de Vives. El juego dinámico de los primeros 14 minutos del segundo partido, con la dificultad que ofrece mantener esa intensidad para un equipo que si algo demostró en Madrid es escasez de gasolina, será clave para alargar la serie. «Este equipo ha demostrado esta temporada que no se le puede dar por muerto ni vencido. El equipo lo va a intentar y estoy convencido de que con la ayuda de la Fonteta vamos a ser mucho mejores», advirtió Ponsarnau antes de regresar a Valencia en autobús tras el segundo partido, donde llegó a las tres de la madrugada del domingo. En el plan de recuperación se priorizó que los jugadores durmieran en sus casas.

El Real Madrid tratará hoy de certificar el pase a su séptima final de la Liga Endesa consecutiva pero Pablo Laso, que igualará de conseguirlo el récord de Xavi Pascual con el Barcelona entre 2009 y 2016, mandó un aviso claro para que nadie de su equipo se relaje: «Esperamos al mejor Valencia, tienen el apoyo de su público y es un campo caliente. Vamos a tener que jugar mejor que en los partidos de casa si queremos ganar. Estar 2-0 te da tranquilidad en el resultado global pero sigo pensando que queda mucha eliminatoria y para nosotros siempre es difícil ganar en Valencia. El inicio del segundo partido demostró que el Valencia son un gran equipo y que no están en semifinales por casualidad. Es el campeón de la Eurocup».

En 16 eliminatorias a cinco partidos los valencianos sólo fueron barridos dos veces

La última vez que los taronja afrontaron una semifinal de la ACB con 2-0 favorable al Real Madrid, en 2016, una canasta sobre la bocina de Guillem Vives (87-86) permitió al equipo de Pedro Martínez forzar el cuarto partido. La historia está en contra del Valencia Basket en esta serie del playoff. Hasta el momento se han disputado 60 eliminatorias de semifinales al mejor de cinco partidos, de las que 38 llegaron al tercer choque con 2-0 en el marcador. En todas estas series siempre acabó alcanzando la final el equipo que partía con ventaja de campo. De esas 38 ocasiones, prácticamente la mitad (18, el 47,4%) terminaron con un 3-0, 13 veces se forzó el cuarto partido para que la eliminatoria acabase 3-1 (34,2%) y tan solo siete (18,4%) necesitó un quinto. El Valencia Basket ha disputado hasta la fecha 16 eliminatorias a cinco partidos y en tan sólo dos ocasiones (Estudiantes en el 2000 y Barça en la final de 2003) fue eliminado 3-0.

Laso: «Tienen el apoyo de su público y es un campo caliente, queda mucha eliminatoria»

Recuperar el acierto en el tiro de la Liga Regular será clave para un Valencia Basket que ha pasado de promediar un 56,3% en tiros de dos y un 38,4% en triples a un 44,4% y un 33,3% en las semifinales. El de hoy puede ser el último partido de Rafa Martínez con la camiseta taronja. Ayer, por las redes sociales, germinó la iniciativa de corear nombre en el minuto 17 de partido. Sin duda, sería un emotivo gesto.