Obligados a reaccionar ante el Betis

Aaron Doornekamp, en la presentación/ EFE/ Miguel Ángel Polo
Aaron Doornekamp, en la presentación / EFE/ Miguel Ángel Polo

El Valencia Basket busca olvidar la amargura de las derrotas en Bilbao y ante el CSKA | El conjunto hispalense, otro de los ascendidos desde la LEB, tiene mucho potencial exterior con Slaughter, Rivers, Conger y Sipahi

Juan Carlos Villena
JUAN CARLOS VILLENAValencia

En las temporadas llenas de partidos las dinámicas son muy importantes. Al mismo nivel que la carga de minutos puesto que, al final, lo que cansa no es jugar muchas fechas seguidas sino perder. La realidad de la fotografía del Valencia Basket es que ha perdido tres de sus primeros cuarto partidos oficiales, dos seguidos en Bilbao y ante el CSKA donde acumuló parciales en contra de más de 20 puntos, y esa necesidad de ganar para aumentar la confianza es mucho más importante esta tarde en la Fonteta que la gestión de los minutos en pista, puesto que no hay que olvidar que la cita llega para los taronja tan sólo 42 horas después de que terminara en el recinto de Hermanos Maristas, con dos apagones incluidos, el debut en la Euroliga.

Una de las armas esta campaña para Ponsarnau será la rotación de catorce. Un arma de doble filo si no se gestiona bien puesto que, como se ha cansado de repetir el técnico catalán desde que arrancó la pretemporada, la clave será conformar un equipo de catorce donde todos acepten las entradas y salidas como algo natural sin que tenga incidencia en la propuesta sobre la pista. Algo muy fácil de decir pero más complicado de ejecutar. El técnico tendrá hasta las dos de la tarde para realizar algún cambio en las doce fichas activas en la ACB, donde no están inscritos a día de hoy por lesión N'Dour y Loyd. El entrenador ya avisó tras la derrota frente al CSKA que el escolta tiene opciones de regresar mientras que el pívot ya debutó frente a los moscovitas.

Más que en las características del rival, el Valencia Basket debe preocuparse de limar sus errores en los últimos partidos que han llegado, en tramos del juego importantes, por una falta de intensidad defensiva que fue clave en la rotura del marcador tanto por el Bilbao Basket como por el CSKA. En esas dos derrotas, los valencianos sufrieron ante el talento (y tiro) exterior de los rivales. Hoy será una buena prueba para determinar si esa herida va cerrando puesto que una de las armas del Real Betis reside en la capacidad para anotar de hombres como Slaughter, que viene de realizar un gran Mundial con Polonia, Rivers y Conger más la ayuda en la intendencia del turco Sipahi, de Tobias Borg, unos de los héroes del ascenso, o del eterno Albert Oliver. Por dentro, la referencia de los de Curro Segura está siendo Shayne Wittington. El ex del Andorra, Estudiantes y Obradoiro ha comenzado la Liga Endesa promediando 18,5 puntos con un 90,9% de acierto en los tiros de dos, 6,5 rebotes y 22 de valoración. Le secundan Nacho Martín o el talento del letón Malmanis, que dejó en el verano de 2018 el Baskonia para crecer en Sevilla. Miribilla ya demostró que no hay que confiarse contra los recién ascendidos. Hoy toca ganar o ganar.