L'Alqueria se desmarca del fichaje de menores

Foto de familia en el segundo aniversario de L'Alqueria del Basket. / damián torres
Foto de familia en el segundo aniversario de L'Alqueria del Basket. / damián torres

El Valencia Basket seguirá apostando por la formación de jugadores locales y la potenciación del deportista nacional

JUAN CARLOS VILLENAVALENCIA.

L'Alqueria del Basket celebra su segundo aniversario duplicando su actividad y triplicando el presupuesto. Dos datos que hablan por sí solos del músculo que ha conseguido el Valencia Basket en tan sólo dos años de funcionamiento de su ciudad deportiva. Un recinto que ya se ha convertido en un referente para el mundo del baloncesto no sólo en España sino fuera de nuestras fronteras. La actividad en la temporada 2018-2019, con 17.668 horas de ocupación total (doblando el ratio de la primera temporada), ha tenido una incidencia en el aumento del presupuesto, no sólo por los salarios de los trabajadores que han aumentado en 49 hasta los 690, sino porque la organización de alguno de los torneos implican una inversión económica. El presupuesto de la primera campaña fue de 500.000 euros y se ha triplicado en la segunda al reorganizar algunas partidas que también tienen relación con el Valencia Basket. En la actualidad los gastos de L'Alqueria ascienden 1,6 millones y los ingresos a 600.000, con lo que el millón para equilibrar las cuentas proviene del mecenazgo deportivo de Juan Roig, que en 2018 fue de 25 millones de los cuales 14 fueron para la estructura del Valencia Basket.

En la presentación de los resultados de la instalación, el club volvió a refrendar el sello que quiere proyectar a través de L' Alqueria. La entidad taronja se sigue desmarcando del fichaje de menores, una práctica cada vez más habitual en el resto de canteras de equipos ACB en busca del resultado en los campeonatos de España de categorías inferiores, y el responsable de la instalación, José Puentes, puso un ejemplo muy claro: «Renunciamos a traer un niño de Senegal, con lo que ello suponga de bueno y de malo. Tenemos claros nuestros principios. Puede que no compitamos con las mismas armas, como a veces dicen nuestros técnicos, pero no pasa nada, tenemos que aprovechar las oportunidades que eso genera».

El modelo de L'Alqueria, que hasta 2021 entrará en una segunda fase de asentamiento y perfeccionamiento, se seguirá basando en la formación de la cantera valenciana sin cerrar la puerta a jugadores o jugadoras del resto de España o extranjeros que residan en Valencia y quieran formar parte del club. Es decir, sin fichar con dinero. La apuesta por el deportista español ya se refleja en los primeros equipos, donde el conjunto de la ACB tiene a 5 nacionales y el de la Liga Femenina a 8. Durante el pasado curso 19 jugadores participaron en las distintas selecciones de España de formación. Ese es el sello de L'Alqueria.