Labeyrie y San Emeterio se prueban para Santiago y Sastre es baja

San Emeterio, ayer en la terminal de Manises tras aterrizar de Turquía. /J. BERMEJO
San Emeterio, ayer en la terminal de Manises tras aterrizar de Turquía. / J. BERMEJO

Las pruebas médicas revelan que el balear sufre una lumbalgia aguda y el periodo estimado de regreso es de una semana

JUAN CARLOS VILLENA VALENCIA.

Una de las frases más repetidas de Jaume Ponsarnau en el inicio de la temporada es que, en el plano físico, no están saliendo las cosas como estaban previstas en el plan inicial. Al retraso de las incorporaciones de Antoine Diot y San Emeterio, inéditos en los primeros cinco partidos del arranque de la campaña, se han unido los infortunios a base de golpes. El primero, el de Mike Tobey en Málaga, quedó en un susto puesto que el americano ha regresado en tiempo récord, acortando en dos semanas la recuperación de la subluxación en el hombro derecho. En Ankara le tocó el turno a Joan Sastre, que se resintió de sus problemas en la espalda en el ecuador del primer cuarto tras una mala postura en el apoyo con la pierna derecha tras la lucha de un rebote en ataque, donde cayó de lado sobre la espalda de Campbell. El alero pidió de forma inmediata el cambio. Ayer, nada más aterrizar en Manises, fue sometido a las pertinentes pruebas médicas para conocer el alcance de su lesión, que dictaminaron que sufre «un cuadro de lumbalgia aguda y se estima necesario un periodo de recuperación de siete días». Es decir, el alero se pierde el partido ante el Obradoiro y es baja casi segura para el Partizan.

Quien sí que conocerá si llega a tiempo de viajar mañana con sus compañeros a Santiago es Labeyrie. El ala-pívot francés se resintió frente al Real Madrid de unas molestias en el aductor izquierdo que derivaron en una distensión con un periodo de recuperación estimado de 10 días. En el caso de poder disputar minutos ante el conjunto gallego habrá recortado un día esa horquilla aunque el escenario más realista con él siempre ha sido el del partido ante el conjunto serbio en la Eurocup del miércoles 17 de octubre. Será, por cierto, la primera ocasión en que ambos equipos se enfrenten en un partido oficial.

La gran incógnita para el fin de semana sigue siendo la de San Emeterio. Con la vuelta al trabajo en la Fonteta, ayer la plantilla tuvo descanso tras el duro viaje de regreso desde Turquía, se conocerá si el cántabro ha evolucionado de sus molestias en la rodilla izquierda que le han impedido debutar en competición oficial esta temporada. Con el alero se ha optado desde el primer momento por la prudencia, el director deportivo desveló en la previa ante el ASVEL que el internacional sufre ese dolor desde el 30 de agosto, y no se ha querido poner un horizonte temporal en su recuperación. Eso sí, San Emeterio no jugará hasta que desaparezca un dolor que le impide rendir al nivel del resto de sus compañeros. En el caso de que la evolución de su tratamiento en los días en los que la primera plantilla ha estado desplazada a Turquía sea positiva no se descarta que pueda desplazarse con sus compañeros a tierras gallegas. Ayer por la tarde, Chechu Mulero supervisó en la Fonteta las novedades del parte de lesionados. El preparador físico Pedro Cotolí o Matt Thomas también aparecieron por el pabellón.

Las lesiones están complicando el plan de Ponsarnau de dosificar a la plantilla tras los viajes

Las bajas por lesión están complicando el plan de Jaume Ponsarnau de dosificar a la plantilla en las semanas de viajes europeos determinando, con parámetros científicos, el cansancio de sus jugadores. En Turquía, Abalde, Dubljevic, Van Rossom, Matt Thomas y Will Thomas superaron los 25 minutos en pista, con lo que de no recuperar a efectivos para el envite ante el Obradoiro, el técnico de Tàrrega se verá obligado a exprimir de nuevo a su columna vertebral antes de otra semana exigente con dos partidos.

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