«Hay jugadores africanos que llegan con edades falsificadas»

Pepe Laso, en la pista central de L'Alqueria durante la disputa de la Fase Previa de la Minicopa. / j. bermejo
Pepe Laso, en la pista central de L'Alqueria durante la disputa de la Fase Previa de la Minicopa. / j. bermejo

El extécnico habla de las canteras y del futuro: «Se pueden poner paños calientes pero en la ACB no hay españoles y a la Federación no le preocupa» Pepe Laso Exentrenador de baloncesto

JUAN CARLOS VILLENA VALENCIA.

A personas como Pepe Laso (Madrid, 1938) conviene escucharlas porque no tienen filtros a la hora de señalar, desde el conocimiento por dentro del mundo del baloncesto, los grandes problemas del deporte de la canasta.

-¿Cuando ve una instalación como L'Alqueria piensa lo que se podría haber hecho hace tiempo en España con estas herramientas?

-Una instalación como L'Alqueria corresponde en España a un baloncesto de dentro de diez o quince años. Es algo adelantado aquí porque es el modelo de Estados Unidos. Valencia, gracias a Juan Roig, puede disfrutar de forma adelantada del futuro del baloncesto español.

LAS CLAVES«Lo que ha frenado el crecimiento del Valencia Basket es quedarse fuera de la Euroliga» «El entrenador es un mal necesario, al presidente le gustaría serlo y al director deportivo también» «El peligro es acabar como le sucedió al balonmano, la Euroliga va a ganar la batalla a la ACB»

-¿Debe ser un motor para que mejore el baloncesto base?

-Ahora mismo está la instalación pero ahora viene la segunda etapa y esa aún no la veo clara. Es muy pronto pero no sé cuál va a ser la fórmula para llenar el castillo y cuál es la meta. Todo eso creo que todavía está un poco en barbecho.

-¿Le gusta que los equipos fichen jugadores sólo para ganar torneos de cantera?

-Veo un peligro. Hay jugadores africanos que llegan con edades falsificadas. Hay un niño que ha jugado en el torneo de Valencia que si ves la foto parece un hombre de 30 años.

-¿Si todo el mundo lo tiene tan claro por qué nadie lo denuncia?

-No ocurre nada porque los responsables no actúan. Los países funcionan por sus gobernantes y las empresas por las personas que mandan. Aquí los que mandan, que es la Federación, no está ni existe. No se ponen límites. Ahora mismo estoy haciendo lo que me corresponde que es denunciar sin paños calientes esta situación. Hay una ONG que se preocupa de los africanos que desaparecen porque en los últimos 15 años pueden haber venido 300 africanos a España a jugar en el baloncesto base. ¿Dónde están ahora? ¿Vendiendo en el top manta o poniendo techos falsos en una obra? ¿Dónde está esa gente y quien tiene la responsabilidad sobre ellos?.

-El drama es pensar que pasa con ellos cuando superan la formación. Lo que está demostrado es que luego ninguno llega a profesional cuando están dominando las categorías inferiores. Es curioso.

-Claro. En la Minicopa hemos visto varios ejemplos. Si nos preguntamos qué será de ellos dentro de cinco años no sabemos si van a estar tirados por las calles. Es un problema de nuestro baloncesto. La única solución es coger el toro por los cuernos, entre la FEB, el CSD y los clubes. Deberían sentarse y reflexionar. No lo hacen.

-El Valencia Basket se niega a entrar en ese modelo. ¿Es una especie de 'Quijote'?

-Hay un factor que no hemos tocado que es el económico. El baloncesto español era un coche de lujo y ahora no hay dinero ni para ponerle gasolina. En ese sentido, el Valencia Basket vive una realidad solitaria. Lamentablemente, nada podemos solucionar entre usted y yo.

-¿Cómo ve al actual equipo ACB del Valencia Basket?

-Veo que tiene demasiados lesionados. Hay jugadores importantes que no se terminan de recuperar. Es un equipo de alto nivel en la ACB y está un punto por debajo de los equipos de la Euroliga pero hay un problema grave de lesiones. Hay jugadores como Sastre o Diot que llevan mucho tiempo parados.

-¿El título de Liga Endesa de 2017 metió demasiada presión para mantener ese listón?

-No. Lo que sí que ha frenado el crecimiento del Valencia Basket es quedarse fuera de la Euroliga. Hoy en día no se es nadie si no se juega la Euroliga porque hacer equipos sin estar en esa Copa de Europa es muy difícil. Hay una élite de jugadores que no quieren ir a los clubes que están fuera. El reto del club es encontrar un tipo de jugador que le permita volver a la Euroliga.

-San Emeterio afirmó hace unos días que los clubes que apuestan por la estabilidad en los banquillos triunfan. Me viene a la mente el Real Madrid de Pablo Laso.

-No estoy de acuerdo en que sea una máxima. Estamos en un negocio que se basa en la victorias. En una cafetería puede ser vender cafés y en el baloncesto es ganar. Creo que es un simplismo decir que manteniendo a un entrenador vas a conseguir más éxitos. El concepto de que la estabilidad es buena está claro pero no te asegura nada. En el caso de Pablo en el Real Madrid está dirigiendo una nave que va a favor de aire.

-¿Piensa que la oportunidad del entonces Pamesa le llegó demasiado pronto?

-Nunca se sabe. En su etapa de aprendizaje tuvo éxito, subió de categoría en Santander y sacó adelante el proyecto de Castellón. El Valencia Basket, quizá por ese planteamiento que tenemos todos sobre los jóvenes, pensó que era demasiado pronto. Creo que no, que hubiera podido tener un recorrido aquí porque inmediatamente fue al Real Madrid pero también entiendo la actitud del club. Cuando los clubes cambian a los entrenadores hay muchas circunstancias. El entrenador es un trabajador no muy deseado en un club, no en Valencia sino en el baloncesto en general. Es un mal necesario porque al presidente le gustaría ser entrenador y al director deportivo también. Hasta al periodista. Todas esas personas son entrenadores cuando el partido ha terminado, nunca cuando está por jugar.

-¿La estabilidad de un técnico por tanto la marcan sólo las victorias?

-No, los resultados son fundamentales pero también la da el comportamiento de los jugadores. Son vasos comunicantes. En ocasiones un entrenador no funciona porque el comportamiento de sus jugadores no es correcto, o su rendimiento.

-¿El motor de la selección ha servido para tirar del baloncesto?

-Los quince años de riqueza basados en el equipo nacional y en las grandes estrellas que se van apagando, ese dinero que se generó y la popularidad no se empleó bien. El baloncesto español, desde el punto de vista de los jugadores españoles, es un auténtico desierto. Se pueden poner paños calientes pero en la ACB no hay españoles, los que hay son testimoniales y a la Federación no le preocupa. Creo que nos viene un largo camino de segundo nivel.

-Pinta un futuro muy negro.

-La gente sigue llenando los pabellones y ese es el único valor real que tiene en estos momentos el baloncesto español. El problema llegará si comienza a bajar la asistencia. Ese peligro sí que existe, acabar como le sucedió al balonmano. Eso me preocupa. La gran crisis que viene es la relación entre la ACB y la Euroliga en una batalla que va a ganar, con toda seguridad, la Euroliga. Van a ganar ese pulso y cuanto más tarde se busque el pacto más perjudicada estará la Liga ACB.