La Fonteta vuelve a rozar el lleno técnico con la renovación de 7.650 abonos

La Fonteta vuelve a rozar el lleno técnico con la renovación de 7.650 abonos

El Valencia Basket no pierde masa social pese a la ausencia de la Euroliga y pondrá hoy a la venta los 390 asientos libres que le restan para socios

J. C. VILLENA

valencia. El Valencia Basket culminó el año pasado su primera fase de renovación de abonos, tras la euforia del título de la ACB y el regreso a la Euroliga, con una cifra de 7.985 socios. Rozando el lleno técnico, puesto que el número máximos de abonados que soporta el actual aforo de la Fonteta es de 8.040. Los 460 restantes son los que la ley obliga para la venta en los partidos y los compromisos internos para patrocinadores. Ayer, la entidad taronja puso su contador en 7.650 tras finalizar la primera fase. Es decir, 335 personas menos que hace justo un año pero con la ausencia de la Euroliga, el retorno de la Eurocup, y el aumento de 30 euros por los partidos de la Liga Femenina que, en un primer instante, alimentó el descontento en una parte de la grada. Con un 95% de los abonos renovados a estas alturas de la campaña, el Valencia Basket ha aguantado su masa social y pondrá hoy a la venta, desde las 9.30 horas, tan sólo 390 pases. No serán los 55 del pasado año, que volaron en pocos minutos y que sólo se vendieron por internet para evitar la tentación de que los aficionados durmieran en los exteriores de la Fonteta, pero fuentes oficiales del club aseguraron a este periódico estar «muy satisfechos» por la respuesta de su afición.

A efectos prácticos, el pabellón de Hermanos Maristas vuelve a rozar el lleno técnico y es muy probable que lo alcance durante el verano puesto que son menos de 400 pases los que tiene que vender hasta el comienzo de la temporada para igualar las cifras de la pasada temporada. Además, la entidad anunció ayer que 300 aficionados han retirado el pase tan sólo para los partidos del equipo femenino, puesto que los 7.650 aficionados que han activado su abono combinado tienen derecho a asistir a todos los partidos, tanto del equipo de Jaume Ponsarnau como de Rubén Burgos.

La estabilización de la masa social del Valencia Basket, tras una campaña arriesgada de abonados donde no sólo no se bajaron los precios por la ausencia de la Euroliga sino que se incrementaron por la inclusión de los partidos de la Liga Femenina, confirma que el tirón de los éxitos deportivos de las últimas temporadas ha logrado arraigar las ganas de ver baloncesto en la ciudad. La última temporada en la que el club taronja disputó la Eurocup, la 2016-2017, arrancó la temporada con 7.817 abonados. Para igualar esa cifra, la entidad de Juan Roig debe vender 167 pases en la venta libre. El récord de socios del Valencia Basket llegó en la campaña 2003-2004, la de la primera Euroliga, con 8.226 aunque hay que tener en cuenta que en ese instante el aforo de la Fonteta era de 9.000 espectadores. Tras los cambios técnicos por la adecuación de los accesos la cifra bajó a 8.400. Con el proyecto de construcción de un nuevo pabellón en marcha, el mantenimiento de una masa social de 8.000 socios es, sin duda, la mejor noticia para comenzar un nuevo proyecto.

La inclusión del baloncesto femenino, lejos de restar abonados por la obligación de pagar sus partidos, no ha sido ningún impedimento para la renovación de los pases, con lo que buena parte de ese mérito es para las jugadoras, y el cuerpo técnico, que lograron el ascenso desde la Liga Femenina 2. El abono taronja de la igualdad ha calado hondo.