Fonteta, te toca

Sastre, Rafa Martínez, San Emeterio, Guillem Vives y Abalde señalan hacia la grada  de la Fonteta. / jesús signes
Sastre, Rafa Martínez, San Emeterio, Guillem Vives y Abalde señalan hacia la grada de la Fonteta. / jesús signes

El Real Madrid espera al ganador de la serie a partir del jueves y los taronja quieren vengar la herida del Pamesa en 1993 ante el Zaragoza El Valencia Basket busca la ayuda de su hinchada para sellar hoy contra el Unicaja la semifinal de la Liga Endesa

JUAN CARLOS VILLENA

valencia. Ganar o comenzar las vacaciones. El famoso dicho del playoff, aplicable al Valencia Basket en el segundo partido de su serie ante el Unicaja, en esta ocasión será para los dos equipos. Con el 1-1 conquistado por los hombres de Ponsarnau el domingo en el Carpena, tras la sufrida victoria por 69-76, un equipo saldrá esta noche de la Fonteta haciendo la maleta para viajar mañana a Madrid, el jueves comenzará la semifinal frente al conjunto de Laso en el WiZink Center, y el otro pondrá punto y final a la temporada. En el bando valenciano, todos los gestos al abandonar Málaga, en un vestuario que no celebró nada puesto que no se quiere perder un gramo de concentración, evidenciaron que el listón de exigencia sigue siendo el máximo y que la plantilla sigue con su sueño de luchar por el doblete.

La Fonteta tiene que ponerse hoy la camiseta. Como ocurrió en los dos partidos de las semifinales y final de la ACB en 2017 contra el Baskonia y el Real Madrid. Cuando la Fonteta quiere, gana partidos. Así de claro. El Carpena también, o al menos lo intenta. El domingo, cuando el Unicaja estaba cerca de besar la lona (16-32 en el segundo cuarto) la reacción de la grada equilibró las fuerzas y desquició hasta las señalizaciones en pista. El orgullo de San Emeterio en el último cuarto evitó el desastre. Hoy le toca a la Fonteta, a la famosa caldera.

Los precedentes en el baloncesto sirven para analizar tendencias pero bien hará el Valencia Basket en no confiarse en lo que dice la historia con un 1-1 en las 96 eliminatorias de cuartos de final del playoff que se han disputado con el actual formato. En las 38 ocasiones en las que se llegó a un tercer partido, en 29 (un 76,3%) ganó el conjunto que actuaba como local y sólo en 9 la cosa terminó en 1-2. La última de ellas la pasada temporada, cuando el Gran Canaria dejó sin Euroliga al Valencia Basket tras vencer en el tercer partido al entonces equipo de Vidorreta por 89-92. Hay un precedente que hoy la Fonteta quiere vengar. La única ocasión, en un formato a tres, en la que los valencianos levantaron un 0-1 inicial para jugarse el pase delante de su público fue en abril de 1993. El Pamesa logró empatar el cruce frente al Natwest Zaragoza pero perdió el partido decisivo en la Fonteta por 70-74, con una lección magistral de Pepe Arcega, a lo San Emeterio en el Carpena, controlando el partido con 23 puntos. Hoy, 16 años después, hay que vengar aquella afrenta.

Con el actual formato de cuartos, 29 de las 39 series que llegaron 1-1 tuvieron triunfo local

Si algo ha quedado claro en los dos primeros partidos de la serie es que los pequeños detalles han marcado la tendencia. El Unicaja necesitó batir su récord de triples anotados en un partido de playoff, los 16 del viernes, para llevarse el primer punto mientras que el domingo se atascó con un 6 de 27. El Valencia Basket deberá cerrar el rebote defensivo, 14 capturas en ataque de los de Casimiro con 6 de Lessort en el segundo partido, para poder correr. Ese poder en la pintura de los malagueños neutralizó la ventaja que tienen los taronja debajo del aro. Dubljevic se dejó el domingo la ceja izquierda luchando con las torres del Unicaja y Tobey comenzó a mostrar su versión de antes del playoff. La única duda física, la reconoció ayer Ponsarnau, la encarna un Will Thomas que lo ha jugado todo en las últimas dos temporadas y que llega con la batería bajo mínimos.

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