Estreno agridulce de Quino Colom y homenaje a la leyenda de Santutxu

Estreno agridulce de Quino Colom y homenaje a la leyenda de Santutxu

El andorrano juega sus primeros cinco minutos de taronja y hace un llamamiento a la calma: «Siempre que se pierde hay que aprender»

J. C. VILLENABILBAO.

Quino Colom no pudo tener el estreno soñado con la camiseta taronja, que evidentemente hubiera llegado en caso de haber obtenido la victoria y con una mayor participación en el juego por su parte. Para lo segundo, el andorrano sabe que tendrán que pasar aún varias semanas puesto que ha llegado del Mundial con poco ritmo competitivo al no disponer de muchos minutos con España en China. Eso sí, en caso de no estrenarse en la Fonteta el base disfrutó de un ambiente familiar para su puesta de largo en el Valencia Basket. Bilbao fue su último destino antes de marcharse a jugar a Rusia en 2015 y en Miribilla guarda buenos amigos y recuerdos. De largo, fue el jugador taronja que recibió más muestras de cariño.

Colom, en declaraciones a este periódico, quiso mandar un mensaje de tranquilidad tras la derrota: «Hay que ir poco a poco porque seguro que iremos mejorando. Es una lástima que haya comenzado con derrota mi primer partido con el Valencia Basket pero tenemos mucha temporada por delante para hacerlo mejor. Siempre que se pierde e incluso cuando se gana hay que aprender. Hicimos una primera parta muy mala, ellos tuvieron mucho acierto y tenemos que aprender».

No fue una matinal más en Miribilla. Tras el partido, Javi Salgado recibió un emotivo homenaje donde subió al techo del pabellón la camiseta con el dorsal 14 que ya no podrá vestir ningún jugador del Valencia Basket. La leyenda de Santutxu , toda una vida como hombre de negro, recibió varios aurreskus, danza ceremonial vasca que supone una alta distinción para el que la recibe como homenaje por parte de los dantzaris. La plantilla del Valencia Basket, junto al cuerpo técnico, no se movió del banquillo visitante y siguió con respeto la ceremonia. Algunos, como San Emeterio por su pasado en el Baskonia, son conocedores de la solemnidad de los actos donde interviene la danza vasca. Respeto al rival pese la derrota. Eso es una victoria.