El equipo duerme en Barcelona y San Emeterio no se viste

Loyd, ayer. / j. bermejo
Loyd, ayer. / j. bermejo

El primer viaje de Euroliga del curso pone a prueba el nuevo plan de trabajo creado para ganar en descanso y prevenir las lesiones

J. C. VILLENAEL PIREO.

El desplazamiento a Atenas para disputar en El Pireo el primer partido de la Euroliga a domicilio ha servido para que el Valencia Basket pruebe los ajustes en la metodología de trabajo que están encaminados a maximizar el descanso de la plantilla y minimizar el riesgo de lesiones musculares. El doble viaje de la semana, puesto que mañana los taronja visitan el Palau para medirse al Barça de Pesic, se solventó con la decisión de desplazarse directamente a tierras catalanas tras el partido con el vuelo privado de Air Nostrum contratado por el club para volar a Grecia y evitar hoy el madrugón de la plantilla. Así, el equipo durmió anoche en Barcelona para hoy, tras descansar, preparar con más tranquilidad el encuentro de la Liga Endesa.

El descanso, y el evitar contratiempos típicos de viajes a ciudades como Atenas, también llegó en la planificación del día anterior al partido frente al Olympiacos. El Valencia Basket tomó la decisión de realizar el último entrenamiento táctico en L'Alqueria el jueves por la mañana para no depender del caótico tráfico de Atenas para conocer si podía realizar una sesión vespertina en el Pabellón de la Paz y la Amistad. La normativa de la Euroliga obliga a realizar una sesión con una parte abierta para los medios de comunicación pero no especifica que sea el día previo. Ayer por la mañana el equipo realizó una sesión de tiro donde la plantilla se cruzó nada más saltar a la pista con Vasilis Spanoulis, el eterno líder del Olympiacos. Dubljevic y N´Dour cumplieron con el trámite de atender a los periodistas griegos, mientras que Loyd lo hizo con los enviados especiales desplazados desde Valencia. Lo más curioso del americano, campeón de la NBA con los Raptors, es que descontaba las horas para vivir su primera incursión en el infierno griego: «Me han hablado mucho del ambiente. La afición griega está muy loca pero para mí es motivante y especial jugar en ambientes así».

Siempre que la logística lo permita, o los horarios hagan peligrar la suspensión del entrenamiento táctico por el tráfico o los retrasos, algo que ocurrió en algunos viajes de las últimas temporadas europeas, el equipo realizará esa sesión en Valencia. El otro condicionante de la plantilla de catorce son los descartes. Labeyrie viajó a Grecia sabedor de que no iba a disputar el encuentro frente al Olympiacos por sus molestias musculares tras la resonancia a la que fue sometido en Valencia y ha seguido un plan de recuperación para no perder trabajo mientras convive con sus compañeros. San Emeterio fue el único que no realizó el entrenamiento matinal y finalmente fue el segundo descarte de Ponsarnau. Además del componente táctico, cada partido requiere de un plan, esta campaña cualquier molestia o sobrecarga hará que ese jugador oposite a ser uno de los descartados.

El conjunto tan sólo se ejercitó en El Pireo en una sesión de tiro cumpliendo la normativa del torneo

La anécdota del viaje a Grecia llegó el jueves por la noche, donde Mike Tobey celebró su 25 cumpleaños junto a sus compañeros tras la cena en el hotel. Un ritual que siempre se cumple en el Valencia Basket cuando alguien cumple años durante un desplazamiento y del que el pívot no se escapó.