Kaunas honra el taronja (86-82)

Erick Green trata de encestar en el choque con el Zalgiris en la Fonteta./EFE
Erick Green trata de encestar en el choque con el Zalgiris en la Fonteta. / EFE

El Valencia Basket roza la victoria ante el Zalgiris y cae con la cabeza muy alta

Juan Carlos Villena
JUAN CARLOS VILLENAKaunas

El Valencia Basket se ganó ayer el respeto de Kaunas. No sumó una victoria, pero el prestigio de un club no sólo se forja ganando partidos. El baloncesto en la ciudad lituana es una religión. Una cuestión de estado. Los rivales, cuando se vacían en la pista, se convierten en camaradas de ese microclima de balón naranja que existe sobre una ciudad que ayer amaneció cubierta de nieve. La afición del Zalgiris despidió con una cerrada ovación al Valencia Basket, algo que sorprendió a los jugadores taronja y que llegó a la fibra del vestuario. Ese es el espíritu del BA-LON-CES-TO, que gritó en su momento Pepu Hernández. Un equipo que estuvo a un tiro de llevarse la victoria de Kaunas fue despedido con aplausos.

Con 83-82 el balón le llegó a la mano de Will Thomas, que había anotado dos triples consecutivos unos segundos antes. El Zalgirio Arena contuvo la respiración. El tiro fue bueno y parecía que iba al corazón de la red... pero hizo una corbata en el aro para salir escupido. Pangos, que fue a la línea de tiros libres, dio una última vida a los taronja al fallar el segundo de su serie (84-82) con ocho segundos por disputarse, pero White capturó un rebote en ataque que selló el triunfo.

La peor noticia del viaje a Lituania, más que la derrota, fue la lesión Dubljevic, que sufrió un esguince en el tobillo izquierdo al pisarle un rival con 59-44 en el marcador a tres minutos del final del tercer cuarto. El montenegrino ya no volvió el banquillo y regresó en el avión con hielo en la articulación. Hoy se someterá a pruebas en Valencia para saber el grado de la lesión.

86 Zalgiris Kaunas

Pangos (10), Toupane (18), Ulanovas (6), Jankunas (11), Davies (8) -cinco titular- Udrih (-), Masiulis (-), Milaknis (-), Micic (3), White (11) y Kavaliauskas (2)

84 Valencia Basket

Van Rossom (9), San Emeterio (7) Doornekamp (2), Thomas (19), Dubljevic (3) -cinco titular- Abalde (2), Rudez (-), Rafa Martínez (3), Pleiss (20) y Green (17)

PARCIALES:
26-19, 21-12 (47-31), 16-26 (63-57) y 23-27 (86-84)
ÁRBITROS:
Javor (ESL), Mogulkoc (TUR) y Reiter (ALE). Eliminaron al local Davies
INCIDENCIAS:
décimo novena jornada de la fase regular de la Euroliga disputado en el pabellón de Zalgirio Arena de Kaunas (Lituania) ante 12.282 espectadores

La primera parte estuvo marcada por el 13-0 inicial del Zalgiris en los primeros cuatro minutos. El conjunto de Jasikevicius saltó como un ciclón al partido, en todos los sentidos de la palabra. Anotando y pegando, para desgracia de un Van Rossom que volvió a sufrir la dureza de Toupane como ocurrió en el partido de la primera vuelta disputado en la Fonteta el 21 de diciembre. Tras esos primeros cuatro minutos de tormenta el parcial del resto de la primera parte fue 34-31. Es decir, igualdad pero lastrada por una renta que en ningún momento pudo levantar el conjunto taronja. Las 10 asistencias de Pangos en la primera parte surtieron de balones al propio Toupane, que se marchó con 12 puntos, y de Milaknis, que anotó tres triples que fueron puñales.

El Zalgiris saltó al tercer cuarto dispuesto a matar el partido y lo rozó con la máxima renta (56-38 a falta de cinco minutos). Pero si algo se aprendió en el Martín Carpena de Málaga es que nunca hay que dar por muerto al Valencia Basket. Nunca. Un parcial de 16-35, con Pleiss y Green, que volvió tras su lesión con un gran nivel ofensivo, metieron el miedo en el cuerpo a toda Kaunas (72-73). Will Thomas lo tuvo en su mano... pero el aro se puso esta vez la camiseta verde. En ocasiones, caer no es perder.

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