La séptima llega a medio gas

Valencia Basket-Estudiantes./EFE
Valencia Basket-Estudiantes. / EFE

El Valencia Basket tumba a un Estudiantes depresivo que coquetea con el descenso | La superioridad en la pintura con Tobey de estrella es suficiente para que los taronja aumenten su mejor racha ganadora del curso en la ACB

Juan Carlos Villena
JUAN CARLOS VILLENAValencia

El Valencia Basket transita por la Liga Endesa con el piloto automático puesto desde que ganó la Eurocup y cerró su billete para la Euroliga de la próxima temporada. Algo que, si se revisa la hemeroteca, no es nada común en la historia de la entidad de la Fonteta en la recta final de la Liga Regular con lo que conviene ponderar las siete victorias consecutivas, la mejor racha del curso, que acumulan los de Ponsarnau tras ganar con facilidad a un Movistar Estudiantes al que no le salvó ni el maquillaje del 6-25 final que cerró el acta en un 90-82. La racha ganadora de los taronja es incluso más ponderable si se tiene en cuenta que a día de hoy no puede contar con tres jugadores de la plantilla activa que ganó la Eurocup, tras la cesión de Sergi García y las lesiones de Matt Thomas y Abalde, y que los valencianos comparecieron a la cita, a las cinco de la tarde del domingo, después de llegar en autobús a las cuatro de la madrugada del sábado tras ganar en el Palau. Por cierto, encararán el playoff como cuarto puesto que ya no pueden ser terceros.

La superioridad en la pintura fue incluso más evidente que el 41-27 en el rebote. Durante el segundo y el tercer cuarto, a los hombres de Ponsarnau les bastaba colgar el balón tras un bloqueo central para que Tobey, Labeyrie y Dubljevic remataran con un mate o a un centímetro del aro. Niños contra hombres para desespero de Berrocal. El parcial de 59-34 entre el segundo y el tercer cuarto, con 20 puntos y 23 de valoración de Tobey, se llevó un partido (80-57) que quedó finiquitado con el 84-57 al inicio del último. De lo ocurrido en los últimos ocho minutos, parcial de 6-25, lo único a tener en cuenta fueron los cuatro minutos en pista para un Josep Puerto al que pidió la Fonteta como antaño hiciera con Hlinason. Ponsarnau, por cierto, mandó una regañina con estilo: «La gente tiene que confiar en nosotros porque sabemos hacer bien nuestro trabajo».

90 Valencia Basket

Vives (10), Rafa Martínez (2), San Emeterio (10), Will Thomas (8), Dubljevic (11) -cinco titular- Puerto (-), Labeyrie (8), Diot (-), Van Rossom (5), Tobey (24), Sastre (3) y Doornekamp (9)

82 Movistar Estudiantes

Cook (7), Clavell (15), Vicedo (11), Caner-Medley (9), Whittington (11) -cinco titular- Etou (6), Gentile (10), Hakanson (-), Lampropoulos (4), Arteaga (9) y Sola (-)

PARCIALES:
21-23, 31-17 (52-40), 28-17 (80-57) y 10-25 (90-82)
ÁRBITROS:
Cortés, Araña y Sánchez Sixto. Eliminaron por faltas personales al visitante Gentile (m.33)
INCIDENCIAS:
partido correspondiente a la jornada 32 de la Liga Endesa disputado en el pabellón de la Fuente de San Luis ante 6.869 espectadores

El conjunto taronja fue madurando el partido en el primer cuarto, donde el 21-23 resultó ser un tanteo largo de diez minutos, para acelerar justo en el momento que Gentile, con nueve puntos, subió el 26-26 al marcador. Antoine Diot se quitó la camiseta de calentamiento y entró en pista. El base no anotó ningún punto pero el ratio del +/- acumulado entre él y Labeyrie fue de +21. La conexión francesa, que terminó con un mate por elevación del pívot tras pase de su amigo, llevó la dimensión del partido al 41-30. Lo único que pudo hacer el Estudiantes hasta el descanso es que la sangría tan sólo aumentara en un punto (52-40) aunque el parcial del segundo cuarto de 31-17 evidenció una herida defensiva en los madrileños que puede ser su herida de LEB Oro si no logran evitar la vía de agua.

San Emeterio y Rafa Martínez, con una canasta a una mano, simbolizaron que el Valencia Basket saltó al tercer cuarto dispuesto a poner tierra de por medio ante el Estudiantes (56-43). Tan sólo restó que Tobey empezara a enlazar canastas, las 11 asistencias de Van Rossom fueron clave, y que el belga pusiera a los madrileños al borde del abismo con un triple (65-49)... aunque salió del precipicio gracias a la remontada del Fuenlabrada frente al GBC.