El desquite 738 días después

Will Thomas,
Diot, Sastre y
Vives, abatidos
en el banquillo.
/ jesús signes
Will Thomas, Diot, Sastre y Vives, abatidos en el banquillo. / jesús signes

El Valencia Basket perdió ante Unicaja una final que tenía ganada en el último cuarto

TONI CALERO

valencia. Y de repente, la nada. Todo cuanto ocurrió el 6 de abril de 2017 sobre el parqué de la Fonteta a partir de la canasta de Sam Van Rossom que ponía el 56-43 en el electrónico fue un despropósito del Valencia Basket, cuyo cortocircuito sirvió en bandeja la Eurocup al Unicaja de Joan Plaza. La Fonteta había enmudecido en el último cuarto del partido, que encaró la cita plenamente convencida de que Pedro Martínez y sus jugadores conquistarían el cuarto título europeo de la historia taronja. Pero Rafa Martínez se quedó sin alzar el trofeo, honor que recayó en Carlos Suárez, martillo pilón durante todo el encuentro para desquiciar con su defensa y veteranía a la rotación del Valencia Basket.¡ Unicaja profanó el pabellón de Hermanos Maristas (58-63) porque creyó hasta el final en sus posibilidades y fue listo en los momentos cumbre del duelo. Hoy, 738 días después de un batacazo inolvidable, el Valencia Basket se toma su particular vendetta continental.

Después de tener la Eurocup de 2017 en la mano, muchas miradas se centraron en la figura de Pedro Martínez. ¿Cómo el equipo entró en barrena, permitiendo un parcial de 0-18? El catalán no escurrió el bulto: «Hemos entrado en colapso. Ha sido un final muy duro y estoy decepcionado. Estoy triste por los jugadores, que están muy afectados al igual que la afición. No hay que buscar culpables». Era la segunda final perdida por el Valencia Basket en la 2016-2017, temporada en la que también cayó en el partido decisivo de la Copa del Rey.

El bloque que peleó esos títulos junto a Pedro Martínez permanece en la entidad taronja, incluido Jaume Ponsarnau. Will Thomas, Antoine Diot, Sam Van Rossom, Bojan Dubljevic, Rafa Martínez, Fernando San Emeterio, Joan Sastre y Guillem Vives (ahora lesionado) estuvieron en la dolorosa derrota contra el Unicaja y también comparecieron ayer en la Fonteta para amarrar el cuarto título europeo del Valencia Basket. La otra cara, para Luke Sikma, que doblegó la rodilla en 2017 y lo ha vuelto a hacer en 2019 esta vez en las filas del Alba Berlín.

El bloque se mantuvo y ocho jugadores de aquella final siguen en la plantilla taronja

La Liga lo arregló todo

La plantilla del Valencia Basket no se hundió tras caer ante Unicaja. «Da mucha rabia y estamos un poco hundidos. Es un golpe muy duro para el vestuario, pero hay que rehacerse rápido», apuntaba Guillem Vives pocos minutos después de perder aquella final. No le faltó razón al base. Pedro Martínez había conseguido inculcar un gen ganador al vestuario pese a los dos goles en la Copa del Rey y la Eurocup. «Perder dos finales en un año es un golpe muy duro. Es cierto que esto no acaba aquí, pero será difícil de superar», expresó Joan Sastre. Tocaba levantarse para afrontar el final de la ACB y el playoff por el título. El Valencia Basket había dejado muestras a lo largo de la campaña de que podía competir contra cualquiera. Y así fue como se plantó en la gran final contra el Real Madrid.

Si la Fonteta se quedó de piedra ante la remontada de Unicaja, el cuarto partido de la serie por el título de Liga hizo estallar de felicidad al pabellón taronja. Llull, Rudy, Ayón, Nocioni, un jovencísimo Doncic, Reyes o Taylor sucumbieron al juego colectivo del conjunto de Pedro Martínez, con Joan Sastre como máximo anotador (19) para cerrar la serie por 3-1. El momento más grande de la historia del Valencia Basket secó las lágrimas de los 8.500 aficionados por las dos finales perdidas y encumbró, muy especialmente, a un Pedro Martínez que después de muchas vueltas y reuniones no renovaría su contrato. Fueron unos días muy intensos en los que los dimes y diretes acabaron con el entrenador milagro fuera de la Fonteta.

Primero Txus Vidorreta y más tarde Jaume Ponsarnau ocuparían el banquillo taronja para devolver al Valencia Basket a la Euroliga, el torneo en el que todos quieren estar, donde los grandes tienen un sitio privilegiado para expresarse. Para la temporada 2019-2020 va a ocupar su sitio el equipo taronja por derecho propio, ya con una Eurocup más en sus vitrinas tras la victoria de ayer ante el Alba Berlín.