Valencia Basket: Desembarco en Berlín

La afición del Valencia Basket anima durante el primer partido de la final de la Eurocup./ irene marsilla
La afición del Valencia Basket anima durante el primer partido de la final de la Eurocup. / irene marsilla

La afición del Valencia Basket se moviliza y se cumplirá el objetivo de los mil taronjas en el Mercedes Arena

JUAN CARLOS VILLENA

Con el subidón de euforia que dejó la clasificación para la final de la Eurocup, tras el memorable partido disputado por el Valencia Basket en Kazan, el propietario Juan Roig apretó antes de volar de territorio ruso con un «vamos a desplazar 1.000 personas a Berlín» que ha movilizado a todos los estamentos del club. El sentimiento de baloncesto que se ha creado en la Fonteta es muy similar al de una familia. En casa la gente se ayuda. La entidad valenciana cerró ayer la logística de los viajes oficiales con una cifra superior a los 800 aficionados que se repartirán en tres aviones. Los 100 primeros viajarán hoy con el equipo desde las nueve de la mañana y los más de 700 restantes en dos vuelos que saldrán mañana a las ocho. La iniciativa popular ha realizado el resto. Tal y como pudo confirmar esta redacción la compra online de entradas de seguidores del Valencia Basket fuera del viaje oficial organizado por el club rozaban a última hora de ayer las 200 entradas vendidas.

Valencia Basket

La plazas de las líneas regulares que conectan Valencia con Berlín, tanto la directa de Ryanair con la ida esta tarde y la vuelta el sábado como las conexiones con Madrid y Barcelona, tanto hoy como mañana, están prácticamente agotadas. Queda, además, el tirón de última hora de los aficionados que se ilusionen viendo las imágenes de los ya desplazados a Berlín y no se quieran perder la oportunidad de vivir en directo lo que puede ser la consecución del cuarto título europeo de la historia del Valencia Basket.

El millar de aficionados valencianos en la capital alemana será el segundo desplazamiento más importante de la historia del club fuera de España. En la final de la Copa Saporta de 2002 fueron casi 2.000 las personas que se desplazaron a Lyon para presenciar la final frente al Montepaschi Siena. La posibilidad de realizar el viaje en coche o autobús y la ilusión por lo que entonces era territorio novel en el club, aquel Pamesa buscaba su primer título continental y lamentablemente se volvió de vacío de tierras francesas, permitió aquel histórico desplazamiento. El partido único también ayudó. En un playoff a tres hasta el martes por la noche no se supo que el partido de mañana podía ser decisivo para los taronja, después de la contundente victoria 89-75 de los hombres de Ponsarnau.

La Fonteta abrirá mañana sus puertas para emitir el partido en el videomarcador

La movilización más masiva de la historia del Valencia Basket, tanto en un partido de competición europea como en uno de torneo nacional, se produjo el 13 de abril de 1999 para la disputa de la primera final europea de la historia del entonces Pamesa, que les enfrentó con Miki Vukovic al frente del banquillo a la Benetton de Zeljko Obradovic. Aunque los italianos levantaron el título tras ganar 64-60 el símbolo de aquella final fue uno de los mayores desplazamientos dentro de España para vivir un partido de baloncesto y que todavía conserva hoy su magnitud. La carretera de Zaragoza, entonces no existía la actual autovía, se colapsó con los 70 autobuses y decenas de coches particulares que se unieron a los dos trenes especiales fletados para el evento. El mítico cántico de «¡La Copa Saporta Pamesa se l´emporta!» tuvo que esperar cuatro años para que, con el nombre de ULEB Cup, se consiguiera el primer título europeo de la historia del club. En aquella ocasión, en el partido de ida a Novo Mesto, como en las otras dos finales fuera de España (Moscú en 2012 y Kazan en 2014) el desplazamiento se redujo a 200 aficionados que viajaron en el vuelo oficial del equipo.

«Animo a todo el mundo que todavía esté con dudas que se saque el billete a Berlín, cuanta más gente seamos más notaremos el apoyo», manifestó Joan Sastre desde el vestuario de la Fonteta pocos minutos después de ganar el primer partido frente al Alba de Berlín. Muy cerca de él se encontraba el siempre sonriente Van Rossom, una de las claves para que el equipo embarque hoy con destino a Alemania con un 1-0, que preguntó cuanta gente estaba apuntada para el viaje y se iluminaron los ojos cuando conoció que podían ser mil taronjas en el pabellón alemán: «No pueden fallar. Estaría muy guay estar todos allí». Todos los que acaben realizando el desplazamiento a tierras alemanas han comprado un billete para poder vivir un instante mágico si el Valencia Basket sentencia la serie.

Los seguidores que no puedan viajar a Berlín tendrán la oportunidad de vivir el segundo partido de las Eurocup Finals 2019 en la Fonteta puesto que el club emitirá el partido en directo en el videomarcador. Para ello, se abrirá la Puerta 3 del recinto de Hermanos Maristas desde las 19 horas para que todos los aficionados, con acceso gratuito, puedan acomodarse. Toda ayuda es poca para intentar levantar el cuarto título europeo de la historia del Valencia Basket.