Sin descanso a por la final

El Valencia Basket, ayer a su llegada a la estación Joaquín Sorolla para viajar a Madrid. / VBC
El Valencia Basket, ayer a su llegada a la estación Joaquín Sorolla para viajar a Madrid. / VBC

El Valencia Basket inicia la serie ante el Real Madrid sin ningún entrenamiento | La entidad taronja nunca había disputado los seis primeros partidos de un playoff en diez días pero no renuncia a dar el golpe en el WiZinc

JUAN CARLOS VILLENA

valencia. El Valencia Basket inicia esta noche en el WiZinc Center de Madrid la séptima semifinal de la ACB de su historia, donde buscará su tercera final de la Liga Endesa. Lo hará sin ningún entrenamiento táctico... por primera vez en todos esos precedentes. Si algo ha demostrado el conjunto taronja en las últimas temporadas es que son especialistas en superar retos en las eliminatorias por el título. Viene de desbloquear una pantalla, superar una serie que comenzó 0-1, y hoy comienza quizá el más complicado de todos. La semifinal tendrá un mínimo de tres partidos con lo que la entidad de Juan Roig va a disputar seis encuentros de playoff en diez días, los transcurridos desde el primero de los cuartos de final ante el Unicaja y el tercero de la semifinal, el lunes 10 de junio en la Fonteta. En el último precedente, el mágico 2017 donde levantó el título, fueron catorce días para cubrir los primeros seis partidos. Aquellos cuartos también se fueron al tercero, con lo que ese no ha sido el problema. El calendario aprobado por los 18 clubes, Valencia incluido, y la escaleta del playoff programada por Movistar Plus, han sido implacables con el ganador de esa parte del cuadro (Unicaja también lo hubiera sufrido en caso de haber ganado el martes).

«No lo considero como una falta de respeto sino como una enorme dificultad. Si esto sigue así tendremos que hacer no sólo plantillas más largas sino con superhéroes y no sólo jugadores de basket. Estamos trabajando científicamente para llevar el tema de las cargas lo mejor posible. Nos crea a todos una necesidad, la de hacer un avance. Si el marco sigue siendo éste es muy jodido para la salud de los jugadores». Así de claro se mostró Ponsarnau antes de subirse al AVE sobre el nulo descanso de su equipo a la hora de afrontar la semifinal.

El partido de hoy, el cuarto en seis días naturales para las piernas de los jugadores del Valencia Basket, estará determinado por ese desgaste. Los más frescos de la plantilla en este tramo de temporada, como Labeyrie, Abalde o Tobey (pese a volver a sufrir un golpe en el hombro) tendrán mayor importancia en la rotación, mientras el cuerpo técnico sigue haciendo ecuaciones con los jugadores que están al límite físico, algunos con riesgo de lesión muscular según los parámetros médicos, como Van Rossom, Dubljevic o Will Thomas. El gran momento deportivo de San Emeterio será otra de las claves para un Valencia Basket que buscará el mismo golpe de efecto que en la última ocasión en la que visitaron el WiZinc Center en playoff, la victoria 79-86 en el segundo partido de la final de 2017. El balance taronja en el Palacio en partidos por el título es de 2-8 y el global de 8-30.

El conjunto blanco lleva esperando el inicio de la serie desde el domingo, tras doblegar por 2-0 al Manresa, con la única duda de Rudy Fernández por un proceso febril. El conjunto de Laso, tras la decepción de la Final Four, se ha agarrado al poder interior de Tavares y Ayón junto al gran momento de forma de Campazzo, para colgarse el cartel de favorito para reeditar el título. Llull mandó ayer un aviso para el que pueda pensar que será una semifinal sencilla para su equipo: «Si les quitas presión son mejores todavía. La gente nos pone a nosotros siempre como favoritos en semifinales, pero hay que jugar los partidos. Debemos no dejarles jugar cómodos si queremos ganar».