A cerrar cuentas pendientes en Vilna

A cerrar cuentas pendientes en Vilna

El Valencia Basket busca el pase a la semifinal de la Eurocup

Juan Carlos Villena
JUAN CARLOS VILLENAValencia

Con 200 partidos en la Eurocup a sus espaldas, el Valencia Basket acumula en la mochila pabellones donde el recuerdo es de gloria (con los títulos en la Fonteta en 2003, Buesa Arena en 2010 y Sport Hall de Kazán en 2014) y otros donde se llevó el regusto amargo de la derrota. Una de las más duras de la historia europea de los taronja llegó en el Siemens Arena de Vilna el 29 de marzo de 2005. Aquel 75-65 supuso la eliminación en semifinales del Pamesa de los Oberto, Tomasevic, Rakocevic o Rigaudeau contra todo pronóstico, con Stelmahers y Nesby de verdugos en el Lietuvos, donde Chechu Mulero estaba sentando en el banquillo tras el despido de Pablo Laso. Catorce años después la vida le da a los valencianos la oportunidad de superar aquella herida de guerra. No será fácil puesto que el Rytas afronta el partido como una final, sin margen de error en la eliminatoria tras el 1-0 que supuso el 75-64 del martes en la Fonteta.

El partido es un reto para los hombres de Ponsarnau puesto que la victoria supondría, además de la clasificación para la octava semifinal de su historia en la Eurocup, derribar un muro. La última vez que el Valencia Basket ganó un partido de eliminatorias en el torneo continental fuera de casa fue en marzo de 2015. Lo hizo el entonces equipo de Carles Duran en Munich frente al Bayern de Pesic (60-94). Desde entonces, acumulan cuatro derrotas seguidas; en el pista del Khimki en las semifinales de esa edición (76-61) y en los partidos de los cuartos, semifinales y final de 2017, otra vez en Khimki (98-74), Jerusalén (79-66) y Málaga (79-71). Sin duda, un reto a superar.

La expedición valenciana viajó ayer a Lituania en vuelo chárter. Una novedad que subraya la importancia de la cita y del descanso, puesto que permitirá al equipo de Ponsarnau dormir mañana en casa tras el partido y preparar con algo más de tiempo la cita del domingo contra el UCAM Murcia en la Fonteta. Pese a la comodidad del vuelo privado, el entrenador optó por viajar con doce, con el descarte técnico de Sergi García y el de Antoine Diot, que ya no se vistió en el primer partido de la serie al arrastrar una sobrecarga. Las recaídas del francés siguen preocupando.

La grave lesión de Kramer en la Fonteta condicionó el juego del Rytas y la mayor pegada en el puesto de base será uno de los aspectos que tratará de explotar el Valencia Basket ante un equipo que sube sus prestaciones de local. En el Siemens Arena logró levantar la Copa tras ganar 67-70 al Zalgiris. Dubljevic entrenó ayer en la pista auxiliar del pabellón con el resto de sus compañeros, la principal estaba ocupada por un concierto, pero seguirá jugando con el dolor que le produce el hematoma dorsal.