Las cartas boca arriba

Reisingerova inicia un movimiento interior ante Nyingifa. / miguel ángel polo
Reisingerova inicia un movimiento interior ante Nyingifa. / miguel ángel polo

El Valencia Basket arrolla al Ensino y enseña sus credenciales de candidato

JUAN CARLOS VILLENAVALENCIA.

El Valencia Basket tenía muchas ganas de conseguir su primera victoria de la temporada, después de un verano muy largo que comenzó con la derrota en la semifinal de la pasada Liga Femenina frente al Salamanca y que terminó frente al Girona en el Open Day de Zaragoza. El proyecto taronja es ganador y la de ayer, que será la primera de muchas esta campaña, nos transportó a otra época. En el deporte profesional tan negativa es la soberbia como la falsa modestia. La subida de nivel del proyecto de Juan Roig en su vertiente femenina le ha separado de forma clara de la clase media de la Liga. Hace unos meses hubiera sido impensable un 95-49 frente a un equipo peleón como el Ensino. Ahora, lo importante, es seguir creciendo pese a esa diferencia.

En una victoria coral, como todas las del conjunto de Burgos, Julia Reisingerova mostró su ADN de MVP de las últimas finales. A la checa le bastaron menos de 13 minutos en pista para acabar con 17 puntos, 6 rebotes y 21 de valoración. Si a los destellos de los refuerzos (Leticia Romero valoró 13, Casas 18 y Raman 12) se une la póliza de seguros de Anna Gómez (7 puntos, 3 rebotes y 8 asistencias en 15 minutos) o Tirera (14 puntos, 8 rebotes y 20 de valoración) el Valencia Basket oposita a ser una pesadilla para la mayoría de rivales en España.

En un encuentro con mil detalles, el de meter en las gradas 3.500 espectadores coincidiendo en horario con un partido en Mestalla es un dato muy ilusionante, no pasaron desapercibidos los primeros minutos de Marina Lizarazu ante su afición tras superar su grave lesión en la rodilla. La madrileña tuvo hasta una pancarta en la parte baja de la grada VIP dándole la bienvenida.

El Ensino entró muy metido al partido, es un clásico que los equipos que visitan la Fonteta se contagien del espectacular ambiente al que lamentablemente no están acostumbrados en la gran mayoría de partidos, para poner un rápido 4-9. Desde entonces, las gallegas experimentaron en sus carnes algo muy parecido a lo que sintieron los jugadores de Ponsarnau el viernes frente al CSKA en la Euroliga. Cuando un equipo es superior en calidad y físico y, además, logra imponer su ritmo de juego acaba pasando por encima del rival. Un parcial de 32-9 se llevó por delante el encuentro hasta permitir al Valencia Basket doblar a su rival (36-18) y llegar a la máxima a ese ritmo (40-20).

El primer despegue llegó gracias a la conexión en la pista entre Anna Gómez e Irene Garí, la gran novedad en el quinteto inicial de Rubén Burgos. A ritmo de las valencianas llegó un primer parcial de 12-2 (16-11) que abrió la lata. El Ensino llegó a recortar la renta local a trece (43-30) pero cinco puntos consecutivos de las taronja, cerrados con un tiro libre de Casas, subieron el contundente 48-30 al descanso, con 69-30 en la valoración. Lo mejor, mirando al gen competitivo, es que las locales saltaron al tercer cuarto a morder, con un 12-0(60-30) y el Ensino tardando siete minutos en anotar. El resto fue un paseo en barca.