En busca de la perfección

Louis Labeyrie, ayer durante un ejercicio en el entrenamiento de la Fonteta. / miguel ángel polo
Louis Labeyrie, ayer durante un ejercicio en el entrenamiento de la Fonteta. / miguel ángel polo

La derrota del ASVEL deja la lucha entre los de la Fonteta y el Andorra, con 5-0 y tres puntos de average de ventaja para el MoraBanc El Valencia Basket quiere ser el mejor equipo del Top 16 para asegurar el factor pista

JUAN CARLOS VILLENA

valencia. La sorprendente derrota ayer del ASVEL en UIm (86-68) permite al Valencia Basket afrontar la última jornada del Top 16 de la Eurocup como máximo aspirante a ser el mejor equipo de los ocho clasificados para los cuartos de final. No sería baladí puesto que le aseguraría la ventaja de campo, hay que recordar que las eliminatorias son playoffs a tres partidos y no a ida y vuelta, en unas hipotéticas semifinales y final. Los franceses eran los grandes favoritos puesto que comenzaron la jornada con un 5-0 y un +52 de average pero la derrota les deja con un 5-1 y un +34. Una situación que aboca a un pulso entre los valencianos, que parten con un 5-0 y un +36, y el MoraBanc Andorra (5-0 y +39).

El equipo de Ibon Navarro juega en Kazan a las cinco de la tarde, con lo que los de Ponsarnau sabrán al comienzo de su encuentro frente al Limoges lo que tienen que hacer para conseguir el objetivo de la excelencia. Los andorranos no lo tendrán fácil, puesto que el UNICS aún puede ser primero de grupo si ganan a su rival de más de seis puntos. Algo que, por cierto, también puede tener su trascendencia a medio plazo para los taronja. El cuadro de semifinales cruza al ganador de la serie del Valencia Basket con el vencedor del duelo entre el Lokomotiv y el primero del Grupo H (Andorra o UNICS). Es decir, está abierta la opción de que los dos equipos que se juegan hoy ser los mejores del Top 16 se vean las caras en la antesala de la final. Otro motivo más para apretar los dientes y buscar el objetivo. Si pierde el MoraBanc en Rusia, a los de las Fonteta les bastará con ganar el choque.

La gran novedad del partido que enfrentará al Valencia Basket frente al Limoges es el regreso de Labeyrie, que ayer ya entrenó con sus compañeros tras superar su episodio de vértigos y mareos que le hicieron perderse los dos últimos partidos. «Fue un episodio muy duro. No fue como algo doloroso sino que me molestaba pero cada día que pasa voy mejorando. He podido entrenar a buen nivel en los últimos días y ya estoy preparado para volver a jugar», reconoció ayer el francés en la previa del encuentro.

El Limoges llega a la cita sin jugarse nada pero si algo demostró la derrota del ASVEL en Ulm, o del Estrella Roja la pasada semana en Francia, es que los equipos que se liberan de la presión pueden ser más peligrosos. El conjunto galo tiene mucha calidad individual, con Taylor, Hardy o Boutielle, y han sumado en esta fase la mejor versión del interior Boutsielle, que promedia 10 puntos y 8,2 rebotes. Más allá del triunfo y del objetivo de ser el mejor equipo, el Valencia Basket tiene que utilizar la cita para quitarse el regusto amargo de la derrota en Manresa y ganar en sensaciones de cara a la Copa del Rey.

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