La afición taronja agota en menos de una hora los abonos de la Copa

J. C. VILLENA MÁLAGA.

Menos que un caramelo en la puerta de un colegio. Eso es lo que ocurrió ayer con los 60 abonos que el Valencia Basket puso a la venta a partir de las cuatro de la tarde, tras cumplir sus compromisos con la plantilla y directiva, en las oficinas de la Fonteta. Con tan poco papel a disposición de los socios del club taronja, era la condición indispensable para hacerse con uno de los packs de 95 euros, los más previsores llegaron antes de la apertura (los empleados paran de dos a cuatro para comer). En menos de una hora se colgó el cartel de no hay billetes, para contrariedad de los que se quedaron con las ganas de conseguir su pasaporte para presenciar la competición que se disputará entre el 14 y el 17 de febrero en Madrid.

El gran problema, tal y como informó este periódico el lunes, llegó con el cupo de 170 abonos que tenía a sus disposición cada club, en vez de los 500 habituales. El cambio del modelo de venta, advertido a los clubes antes del inicio de la ACB, cogió con el pie cambiado a los equipos y a los seguidores. El 5 de noviembre comenzó la venta libre y en pocos días se vendieron todos los abonos menos los 1.360 reservados para los clasificados. La afición taronja compró 181 de Categoría 4, que obligaba a identificarse.

 

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