Segunda ronda

Nadal se quita la espina de Kyrgios

Rafa Nadal celebra con rabia su victoria ante Nick Kyrgios./Hannah McKay (Reuters)
Rafa Nadal celebra con rabia su victoria ante Nick Kyrgios. / Hannah McKay (Reuters)

El balear asesta el golpe al australiano para frenar su irreverencia y olvidar la amarga derrota en 2014

ENRIC GARDINERMadrid

A nivel de espectacularidad y morbo, pocos partidos se hacían de rogar tanto en Wimbledon. Quizás una reedición de la final de 2008 entre Roger Federer y Rafa Nadal podía competir en igualdad con la inquietud que generaba el duelo entre Nick Kyrgios y el español. Wimbledon suspiraba e imaginaba el partido según las horas pasaban y la batalla iba tomando forma. Los aguerridos y morbosos elucubraban con otra sorpresa de Kyrgios. Los puristas pedían un correctivo de Nadal.

Unos contarían las payasadas que sacudiría el australiano, otros disfrutarían con las lecciones del campeón de 18 Grand Slam. Los terceros asistieron a una mezcla de ambos ingredientes, un cóctel de espectáculo, tenis y rabia que desencadenó la revancha por aquellos octavos de final en 2014. Esta vez sí, ganó Nadal, por 6-3, 3-6, 7-6 (5) y 7-6 (3).

Lo hizo imponiéndose en un partido que desveló la bipolaridad de Kyrgios, capaz de completar un muy mal primer set, en el que estuvo comedido, y de ir vagando por los diferentes y atribulados estados mentales que su personalidad le marca. Saltó a la pista embrujado por la superstición. Mismo color en los auriculares y mismo color de raquetero. Tiró su primer golpe por debajo de las piernas en el segundo juego y estrenó el saque por debajo con un 'ace' cuando ya caía por 5-3. Era una versión muy seria del jugador de Canberra, limitada por un tenis al que su propio carácter no da continuidad.

Gritaba a destiempo, quizás para desconcentrar a su rival, y a veces tomaba malas decisiones. El problema era que cuando aceleraba con la derecha era imposible pararlo. Una paralela, que terminó con el mejor intercambio del partido, le puso en bandeja el segundo set y la posibilidad de empatar a Nadal.

El balear, que hasta ese momento no había dudado, notó el escollo en el camino. Arrancó entonces el show. El díscolo encontró la vía de despistar a Nadal. Comenzaron las quejas al juez, las molestias por lo que él entendía que eran malos gestos de Nadal, y las faltas de respeto. Estornudos, una advertencia y un intento de tirarle al cuerpo al español mostraron que el intercambio tenístico ya no era el actor principal.

Los juegos pasaban y Kyrgios se entretenía en jugar al baloncesto -su deporte preferido- con una pelota, mientras el manacorense se preparaba para sacar. Kyrgios atacaba a Nadal con otra pelota al cuerpo cuando este estaba en la red. El balear se giró y mantuvo la mirada clavada en su rival esperando una disculpa que nunca llegaría. Nadal sí lo hacía cuando su bola rozaba la red.

La guerra había comenzado y llegó a su culmen con el desempate del tercer parcial. Doce puntos que depararon al ganador. Cuando Nadal conectó la derecha que le erigió ganador del 'tie break', Kyrgios se quedó plantado, hundido en el centro de la pista viendo pasar la pelota a su izquierda. Ahí se le marchaba cualquier opción. A diferencia de en 2014, en ningún momento había ido por delante, ya no contaba con la inocencia y la sorpresa de entonces. Fue cuestión de tiempo ver su desmoronamiento.

Fue cuestión de tiempo que llegara otro 'tie break' y Kyrgios claudicase, entregase sus armas y se inclinara ante un Nadal que fue mejor. No lo hizo mal el australiano, pero volvió a dar muestra de que su propia falta de ambición le frena en los grandes momentos. No hablará de revancha Nadal por los eventos de 2014, pero la espina de Kyrgios ya no está y la siguiente en la lista, la más grande, la de Wimbledon, está un peldaño más cerca.

Tsonga, su próximo rival

El francés Jo-Wilfried Tsonga será el próximo rival de Nadal, en tercera ronda. El francés se impuso en la anterior eliminatoria al lituano Ricardas Berankis por 7-6 (4), 6-3 y 6-3. Tsonga ha sido dos veces semifinalista en Wimbledon, en 2011 y 2012, y en esta edición está acompañado en el Grand Slam londinense por el técnico Thierry Ascione, en vez de Sergi Bruguera, capitán del equipo español de Copa Davis Con el canadiense Denis Shapovalov, el croata Marin Cilic y el austríaco Dominic Thiem eliminados, Nadal sólo tiene a un jugador situado entre los 'top 20' hasta los cuartos de final, el italiano Fabio Fognini.