Pilota

Waldo bendice el duelo de Oliva

Marrahí y Moltó chocan las manos durante la presentación de la final que se jugará mañana. / Funpival
Marrahí y Moltó chocan las manos durante la presentación de la final que se jugará mañana. / Funpival

La leyenda cree que el peso de las pelotas y la duración pueden condicionar la final | «Los dos jugadores están preparados para afrontar la partida con calor. Creo que conforme se alargue beneficia a Moltó, Marrahí tiene un juego más explosivo», señala

Moisés Rodríguez Plaza
MOISÉS RODRÍGUEZ PLAZAValencia

Waldo Vila aún añora el Individual. Está más que satisfecho de los diez títulos que coleccionó para marcar una época. Le falta uno, eso sí. El de 2016. «Me habría gustado recuperarlo», señala. Un año antes protagonizó una de las escenas legendarias del campeonato más relevante del raspall profesional. Después de perder, se despojó de la camiseta roja y se la regaló a Moltó, su sucesor. «La gente de la pilota somos así. No lo tenía meditado, pero pasamos mucho tiempo juntos, tenemos cierta camaradería y salen esos detalles. También digo que me quedé con las ganas de poder ganarle el año siguiente y decirle: '¡Devuélvemela!'», reconoce.

No pudo ser. «Me quedo con los diez títulos y el cariño de la gente. Eso vale más que muchos trofeos. Me sorprende que aún hay quien me para por la calle o cuando voy a almorzar al trinquet y me dice: 'Tu a los de ahora les ganarías con la izquierda'», desliza. «En la final contra Moltó, dos días antes fui a entrenar con Josep y llegué a casa arrastrándome. Él cuestionó que pudiese jugar la partida, pero me traté con el fisio, me infiltré y al final tuve mis opciones. Ya estaba muy castigado y como te digo me habría gustado recuperar el título, pero Paco Genovés, que fue capaz de hacerlo contra Álvaro, sólo ha habido uno», especifica Waldo Vila.

«A mí me pudo la presión de la primera final, pero las de después ya no. Ellos son pilotaris experimentados»

«Me habría gustado recuperar el Individual tras perderlo, pero Paco Genovés sólo hubo uno»

A él le pesó la primera final, la que perdió contra Gorxa en 1999. «Empecé bien, pero creo que me pesó el ambiente, tener el apoyo de todo el trinquet me bloqueó a partir del segundo quinze. Quizás fue el exceso de responsabilidad por no decepcionarles», señala. Waldo no cree que la presión pueda afectarles a los dos finalistas de la edición de 2019, que se disputa hoy en su casa, Oliva.

«Igual en el viejo trinquet no, pero el nuevo es idóneo para un partida como esta», señala. «A mí me pudo la presión en la primera final, pero en las de después ya no. Las afrontas con más tranquilidad, sabiendo lo que hay. Tanto Moltó como Marrahí son pilotaris experimentados y saben lo que han de hacer», señala Waldo Vila. Tampoco cree que vaya a condicionar el calor ni las dimensiones del trinquet.

«Lo que sí puede afectar es el peso de las pelotas, que se ha reducido y que la partida sea a un juego más. Pienso que si se reduce el peso de la vaqueta, no deberían haber introducido el quinto juego», afirma: «Y también pienso que es un error que, a estas fechas, la final se dispute un domingo por la mañana, que la gente en verano tiene compromisos».

Ante la posibilidad de que la partida se alargue, Waldo considera que Moltó saldría beneficiado. «Ellos ya han dicho que se han preparado para jugar con el calor. A Moltó le va mejor la partida conforme dure más. Marrahí es un más explosivo, sale fuerte a jugársela», indica el pilotari sobre la final que se disputará a las 11.30 horas en las losas donde él fue homenajeado hace un año.