Soro III vence a sus miedos

Soro III juega una pelota junto a la muralla durante su partida de ayer contra Francés. / funpival
Soro III juega una pelota junto a la muralla durante su partida de ayer contra Francés. / funpival

Gana en iguales a 55 a Francés y se disputará el Individual con Genovés II en Pelayo

MOISÉS RODRÍGUEZGUADASSUAR.

El trinquet se viene abajo. Dos minutos de aplausos y proclamas de reconocimiento a dos guerreros. Ellos, Soro III y Francés, coinciden en la zona del resto, a un par de metros de la cuerda camino del lugar donde cada uno va a afrontar el juego decisivo de la semifinal del Individual de escala i corda. A cuatro quinzes de la gloria, chocan las manos. Caballeros ante todo. «Nos hemos deseado suerte y hemos dicho: 'buena partida'», desvela el joven de Petrer. Esta vez su cancha fetiche y su juego elegante no le son suficientes para tumbar a una leyenda viva de la vaqueta, al nueve veces finalista en la última década, que ha alzado cinco veces el Fris Grec y al que ganó en 2018.

Soro III se hizo fuerte en el dau para completar la final soñada. Porque, hay que ser sinceros, el cartel del sábado en Pelayo es idílico. El pentacampeón contra el escaleter que merece un Individual. «José y yo le hemos dado mucho a la pilota, pero todavía le debemos. Va a ser una final de muchas emociones y tensión, para disfrutarla y devolverle a la gente todo el cariño que nos da», afirmó el resto de Massamagrell: «Ganará quien llegue a 60».

Como él ayer. Ni más ni menos. Por momentos, Francés pareció tener en sus manos el billete a su primera final del Individual. Dominaba a Soro III con su juego elegante, ese que le caracteriza como alumno aventajado de Miguel, uno de los tres pilotaris que han hecho morder el polvo a Quico en una final del mano a mano (la de 2010) junto a Álvaro y Puchol II.

Francés le eliminó en 2018, pero esta vez no completó la gesta. El juego clave fue con el alicantino al dau y con 45-40 a favor. Soro III, que padecía desde el resto, necesitó tres val, pero igualó a 45. «A partir de ahí ha puesto la directa. Yo le apretaba, pero si no iba perfecta era imposible hacerle quinze. Y por delante me la devolvía más fuerte», señala el de Petrer. Desde entonces, el escaleter de Massamagrell se serenó y cerró la partida en iguales a 55, sosegado y esperando a sus juegos de dau, donde estuvo perfecto (60-55).

Ese último quinze no lo celebró con rabia, como hizo frente a Nacho y Pere Roc II. No. Esta vez puso cara de alivio y alzó los brazos. Hacia arriba, en dirección a la galería. «A mi madre. Padezco demasiado en el Individual y se lo agradezco a la gente que me aguanta», afirmó con voz entrecortada: «Es para estar satisfecho, llevo nueve finales en diez años. Este no ha sido fácil para mí, sobre todo abril y mayo. Pero yo soy cabezón y quería mejorar lo de 2018». Vencer a sus propios miedos, a una derrota que durante meses le martilleó. La que le atenazó en la partida contra Nacho. Ese temor al fracaso en su torneo predilecto.

«Me siento satisfecho», reconoció Soro III, felicitado por Paco Genovés, el mito y padre de su rival del sábado, que vio la partida en el palquet. También andaba por ahí Genovés II, que ayer suspendió su desconexión para espiar a sus hipotéticos rivales, ya que À Punt ha elegido una partida en diferido por encima de una de las dos soberbias semifinales del Individual de escala i corda. Genovés II dio la enhorabuena a Francés, que algún día debe ganar el mano a mano. «Me hacía ilusión esta final, quiero jugar una contra ti», le comentó. «Igual ya no te da tiempo», replicó Genovés II. Con los recitales que ha hecho en este torneo, vete a saber.