UN CAFÉ EN PELAYO CON...

«Renuncié al maratón por una final porque la pilota es más que un deporte»

«Renuncié al maratón por una final porque la pilota es más que un deporte»

Carlos Salmerón, campeón del Interpobles de Galotxa y monitor de Montserrat | «La vaqueta representa unos valores como el juego limpio y un sentimiento que no se puede describir ni hallas en otras modalidades» «Para un corredor esa carrera representa lo máximo, como para mí jugar una partida por Montserrat»

MOISÉS RODRÍGUEZ

valencia. El regalo del amigo secreto de la familia de 2017 encerró para Carlos Salmerón un dilema. «Mi hermano me dio el dorsal para el Maratón de Valencia. Yo entonces me lo tomé como un reto», señala. «Somos músicos y él trabaja de eso en Albacete. Requiere fuerza de voluntad porque tienes que prepararlo solo», subraya. «Él sabe que para mí la pilota está por encima de todo y si me coincidía con una partida importante, no lo iba a hacer», relata. Dicho y hecho.

«Cuando fui a la presentación del Interpobles y dijeron que la final sería el 2 de diciembre, ya pensé que ese día yo tenía algo...», recuerda. Pero Montserrat, que defendía el título, no empezó bien. «Me puse a preparar el maratón a conciencia, era un reto que iba a compartir con mi hermano», señala. Se metieron en semifinales, ganaron 70-20 en la ida a Quart de les Valls y se dieron un par de carambolas más. «Llevaba ya tres largos de 30 kilómetros y dije a mis compañeros que las piernas no me iban para jugar en el medio. Entonces llovió, se aplazó la vuelta y ya no podía vender el dorsal», concluye. Cuando se confirmó el pase a la partida por el título, Carlos lo tuvo claro: «No dudé. Renuncié al maratón porque para mí la pilota es más que un deporte».

¿QUIÉN ES CARLOS SALMERÓN?

Fuera de la pilota
Flauta travesera
Instrumento que toca, también es músico.
Grado medio
De música, quiere sacarse ahora el superior.
Miel
Trabaja en una empresa en su pueblo, Montserrat.
En el deporte
Interpobles
Trofeo de galotxa que ha ganado con su club dos años.
Monitor
En el club de Montserrat, también está en la directiva.
Otros deportes
Juega a pádel, ha hecho triatlones.

Carlos ya piensa en 2019, donde a Montserrat le encantaría cumplir un sueño: el doblete de galotxa, ganando El Corte Inglés y el Edicom Interpobles. También sabe que tiene una deuda con su hermano. «Seguro que me inscribiré, pero él tiene claro que si vuelve a coincidir con una final, elegiré la pilota. Firmo quedarme de nuevo con el dorsal», apunta: «Sé que esa carrera representa lo máximo, igual que para mí jugar una final con mi pueblo».

«La pilota profesional no está a un nivel para que sea un modo de vida, debe de cambiar mucho»

Carlos empezó con el deporte autóctono con ocho años. El tío Paco Sesé enseñaba a un grupo de niños de Montserrat, a quienes inculcó la pilota como una parte de su vida. «Representa unos valores, como el juego limpio. Si los jueces se equivocan a tu favor, la das, aunque ese quinze implique que pierdas la partida o dejes de ganarla», señala: «A eso has de añadir un sentimiento indescriptible que no encuentras en otras modalidades. Estar dos horas enrollándote y sentir la pelota en la mano... creo que junto al tenis es de los deportes más complicados que hay, pero eso no lo tiene otro».

Esta filosofía trata de inculcársela Carlos Salmerón a los niños a los que ahora imparte clases en el club de Montserrat. Amigo desde la infancia del resto Marc, también tiene una opinión sobre el mundo profesional en la actualidad. «Para mí es un orgullo venir a ver una partida y ver en Pelayo a un amigo de toda la vida sobre las losas. Sin embargo, la pilota de élite está actualmente a un nivel que no puede ser un modo de vida. Tienen que cambiar muchas cosas», argumenta antes de lanzar en voz alta el consejo que transmite a los chavales: «Esto debe ser un hobby. Los chavales deben tener sus referentes, pero es muy importante que estudien».

 

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