El primer asalto hacia un doblete

El primer asalto hacia un doblete
Funpival

La segunda competición tiene para los punters el incentivo de que el ganador disputará como mitger la Copa de raspall tras el verano Lorja y Ricardet pelean hoy por la Lliga y el miércoles también se miden por la Lliga 2

MOISÉS RODRÍGUEZ VALENCIA.

Lorja y Ricardet juegan el primer asalto del combate por un doblete. Como si fueran púgiles, los dos punters de la final de la Lliga -los rivales que más cerca están entre si en una partida de raspall- necesitan ganar por KO. El duelo de hoy por prestigio, y el del miércoles en Castelló de Rugat, por instinto de supervivencia. «Los dos torneos hacen ilusión. La Lliga 2 tiene el premio extra de que juegas la Copa, pero está claro que la Lliga es el campeonato más importante y el de mayor trascendencia», analiza Ricardet, que ya sabe lo que es alzar el campeonato por equipos más relevante en la vaqueta de élite.

«Ni yo soy el mismo, ni el equipo ni los rivales», comenta el punter del equipo que completan Sergio y Seve. El joven mitger de Villanueva de Castellón puede ganar hoy su primera Lliga. Como Lorja, que también tiene 19 años pero que en 2018 ya estuvo en la final. «Esta vez me siento más maduro, no fallo tanto como antes. También estoy más tranquilo», asegura el alzireño. Los otros cuatro protagonistas de la partida de hoy (11.30 horas) en el trinquet de El Zurdo ya saben lo que supone ganar este campeonato, aunque ninguno cuenta con más de un entorchado en su palmarés.

«Estoy sorprendido por haber llegado otra vez a la final. Está claro que tener en el equipo a Moltó, el número uno, es una garantía, pero él también necesita de nuestro juego», analiza Lorja, que ayer se entrenaba en el frontón de Benicull: El trío rojo lo completa Josep. «Las dos veces que nos hemos enfrentado a este equipo la partida ha sido igualada, así que me espero que esta vez sea igual», asegura el punter.

Ricardet, que el jueves vio el Villarreal-Valencia en directo, se entrenó el viernes en el minitrinquet de Massamagrell. Ayer se ejercitó junto a Sergio y Seve, sus otros dos compañeros, en Genovés. «El equipo del año pasado -con Ian y Canari- tenía más pegada. Sergio es el jugador de raspall más técnico y Seve también, tiene las dos manos. Por eso, creo que tenemos algo menos de pegada, pero lo contrarresta que somos un trío más técnico», señala el punter, que también percibe a los contrincantes peligrosos, quizás más que en 2018: «Moltó está a un nivel muy superior tanto física como psicológicamente y se complementa muy bien con Josep. Delante, Lorja también está a un nivel altísimo durante toda la Lliga».

Ninguno de los dos punters tiene un ritual marcado para las finales. Madrugarán, como lo exige el guión de una gran partida por la mañana, desayunarán e irán al trinquet. «Desde que juego primeras partidas, me arreglo las manos en el vestuario», señala Lorja. «No las llevo enrolladas de casa. Es una de las cosas buenas de la pilota, que puedes hacerlo en el trinquet, charlando con tus compañeros y con los rivales», reflexiona Ricardet. Después, uno de los dos habrá ganado el primer asalto, el del prestigio de la Lliga. Quedará el segundo, el que garantiza un pasaporte para la Copa, que este año será tras el verano.