Un café en pelayo con...

«La pilota se podría exportar, pero antes hay que apoyarla aquí»

José Manuel Casañ, apoyado en la muralla del trinquet de Pelayo./Irene Marsilla
José Manuel Casañ, apoyado en la muralla del trinquet de Pelayo. / Irene Marsilla

«Si podemos no depender de los políticos, mejor para todos. Y eso vale para los artistas y para el deporte», asegura

Moisés Rodríguez Plaza
MOISÉS RODRÍGUEZ PLAZA

José Manuel Casañ queda maravillado cuando entra en el trinquet de Pelayo. «Vine hace muchísimo tiempo con mi padre. Me alegra que lo hayan renovado, me parece un sitio muy agradable. Cuando me preguntan por qué me he quedado en Valencia, siempre digo que la alegría y la luz que desprenden esta ciudad no la tienen ni Madrid ni Miami. A esta instalación le pasa lo mismo», asegura: «Que exista esto en medio de los edificios, en el centro, me parece una locura, un soplo de aire fresco. Cuando me reúno con gente de fuera, los llevo al Palmar, a dar un paseo en barca y comer una paella. Se vuelven locos. Ahora ya tengo otro lugar, esto es igual de auténtico».

El vocalista de Seguridad Social tuvo contacto con la pilota de niño. «Recuerdo ver en la calle en mi pueblo, en Benetússer, partidas de raspall o llargues en fiestas. Leí el reportaje de Chimo Bayo, y de nano también jugaba con mis amigos a frontón a mano en cualquier pared», destaca. Pero ahí se quedó. «El tenis y, sobre todo, el fútbol influyó mucho. En el colegio nadie hablaba de pilota», afirma: «Es curioso, porque las Fallas sí mantienen una tradición folclórica importante que también se debió mantener con la pilota. Antes había más trinquets, incluso en Valencia, pero cuando los políticos vieron el urbanismo... La especulación urbanística también provocó que los niños no puedan ya jugar en la calle».

«A Pelayo le veo la alegría y la luz que también percibo a Valencia y que no tienen Miami ni Madrid»

A todo este caldo de cultivo hay que añadirle un factor que José Manuel Casañ no quiere calificar como 'auto odio'. «Esa palabra me parece muy fuerte. Los valencianos tenemos cosas extraordinarias como la alegría, la camaradería o los brazos abiertos al que viene, pero también algún defectillo, no podíamos ser perfectos. No nos creemos lo que tenemos, como que lo que hay fuera es mejor. Eso incluye a los pilotaris, a los artistas y a los que hacen fallas. A veces tienes que buscarte los garbanzos fuera», lamenta.

«Tenemos una tierra rica y podemos vivir de ella y una ciudad que lo tiene todo sin el agobio de los atascos de Madrid o Barcelona. El clima acompaña mucho y está la luz que descubrieron los pilotos valencianos como Sorolla», señala Casañ, que vincula las Fallas al buen tiempo: «Yo uso las mascletaes para elaborar mis repertorios porque percibo semejanzas con un concierto de rock: hay que empezar un poco fuerte y luego está la transición antes de la traca final», señala.

¿Quién es José Manuel Casañ?

Seguridad Social:
Banda formada en 1982, con temas como 'Chiquilla' o 'Quiero tener tu presencia' como grandes éxitos.
'La encrucijada':
Obra con Paco Roca en que repasa su trayectoria.
Benetússer:
Su pueblo, allí vio partidas en fiestas.
Pelayo:
Su abuelo y su padre le llevaron de niño al trinquet.
Frontón:
A mano de pequeño, hasta hace poco jugaba a fútbol.

¿Se puede aplicar esto también a la pilota? La respuesta de Casañ es sí. Y aprovecha para cargar de nuevo contra los políticos. «A la pilota le ha pasado como a los grupos valencianos, que han pasado un poco por encima de nosotros. Te pedían favores para actos benéficos, pero cuando había dinero las ayudas iban para grupos de tu estatura de fuera. También te digo que si dependes de los políticos, estás muerto. Si puedes no depender de ellos mejor, y eso lo aplico a los artistas y a los deportes», asegura.

Todas estas vivencias, su trayectoria, ha intentado plasmarlas en 'La encrucijada', la obra conjunta con el historietista Paco Roca que incluye un libro y un disco. «Fueron cuatro años de trabajo que marcan el inicio de una amistad. Somos dos valencianos y aspectos muy nuestros como la huerta están muy presentes en la obra». Pregunta: ¿No aparece nada de pilota? «No, y tendré que ponerme las pilas».

«Ya te digo que esto es mágico, en medio de la ciudad», señala en referencia a Pelayo: «Aún estamos a tiempo de hacer un vídeo clip. Algo muy tradicional, mientras están jugando y, por supuesto, en valenciano», comenta Casañ: «Yo he compuesto bastante en valenciano, aunque ya digo que he tenido que salir fuera y mucha parte de mi mercado está en el resto de España y Latinoamérica, por eso principalmente canto en castellano».

«Antes había más trinquets en la ciudad... achaco su desaparición a la especulación urbanística»

Sobre si la pilota podría ser exportable como su rock, lanza un órdago a la sociedad valenciana. «Tendría que ser algo muy unificado y aliarnos con los vascos u otra gente. Necesitaría mucho apoyo porque actualmente el fútbol se lo come todo. No lo sé, podría ser, pero lo primero que tenemos que hacer los valencianos es ser conscientes de que existe y apoyarla antes desde aquí».

José Manuel Casañ percibe brotes verdes. «El otro día vino mi hija con un guante y dedales. Ahora parece que los colegios vuelven a ver la pilota como parte de nuestra cultura. Eso en nuestra época era impensable. Sacábamos el balón y ya está», comenta: «Fue una evolución en los 70 y los 80. Se perdió en la ciudad y se mantuvo en los pueblos». Se marcha de Pelayo mientras suena su 'Quiero tener tu presencia'.

 

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