Moltó, Josep y Lorja apuntan a la final de la Lliga de raspall

Josep, clave en la partida disputada ayer. / funpival
Josep, clave en la partida disputada ayer. / funpival

MOISÉS RODRÍGUEZ VALENCIA.

Josep protagonizó ayer una de esas pequeñas gestas que pueden pasar inadvertidas pero que definen el carácter de un deportista. El mitger se marchó de Piles con medio pasaporte para la final de la Lliga de raspall pero con una vistosa herida de guerra en el rostro. Su equipo dejó medio decidida la semifinal gracias, en parte, a su pundonor.

El segundo quinze de la partida pudo condicionarla. Josep recibió un pelotazo en la ceja. Le hirió el fuego amigo. Una pelota plantada, para que Moltó bombardease a los contrincantes de bot i braç acabó impactándole en el rostro con relativa fortuna. Pudo alojarse en la nariz o, peor aún, en la cuenca del ojo. El azar quiso que le golpease en la ceja, de la que brotó sangre de forma casi instantánea.

«Estic per a jugar, tranquils!», exclamó casi al momento Josep. Pero necesitó atención médica en el vestuario durante seis o siete minutos. Instantes de confusión en los que Moltó pudo darle vueltas al fallo que casi acaba en desastre. Segundos en los que Josep pudo dejar de pensar en la vaqueta.

Pero no. El trío azul no se fue de la partida. «Vinga, vinga, juguem!», animó Josep a Moltó y a Lorja nada más saltar de nuevo a las losas. Pese a ello, Marrahí, Tonet IV y Néstor estuvieron más sólidos en ese reinicio de la partida. Adquirieron una mínima ventaja que pudo minar los ánimos de sus contrincantes (10-5).

Pero a Josep no le habían partido la ceja para nada. Más que amilanarle, el pelotazo desató su lado más heroico. El trío necesitaba al mejor Moltó, eso está claro, pero el mitger protagonizó posiblemente su mejor actuación como escudero. «Vinga, vinga, tranquils! Juguem, juguem!», gritó antes de igualar a 10 y cuando el equipo de Marrahí tuvo val i 15 para pasar en ventaja de 15-10 al dau.

A esas alturas, la bestia ya había despertado. Moltó rindió a su mejor nivel a partir de ese quinto parcial. Con Josep parando los proyectiles que llegaban desde el otro lado del trinquet -con el apoyo de Lorja-, el número 1 cargó con fuerza sin pensar en la acción en la que partió la ceja a su compañero.

Levantaron la situación adversa y se colocaron 15-10, pero a favor. Y eso lastró los ánimos de Marrahí, Tonet IV y Néstor, que desde ese momento se mostraron erráticos. Moltó, Josep y Lorja lo aprovecharon para cerrar la partida sin que sus rivales sumaran más, con lo que comparecerán en la partida de vuelta con cuatro juegos de ventaja. La renta les permite afrontar con tranquilidad el duelo del domingo 31 en Xeraco.

La otra semifinal arranca esta tarde en La Llosa de Ranes (18.30 horas), y en ella Sergio, Seve y Ricardet se miden a Montaner, Brisca y Gabi. En cuanto a la competición de escala i corda, la penúltima ronda de la Lliga arranca a la misma hora en Pedreguer: De la Vega, Félix y Nacho se enfrentan a Francés, Pere y Tomàs II. El otro duelo del torneo arranca mañana a las 11.30 horas en Sueca: Puchol II, Raúl y Bueno se citan con Pere Roc II, Santi y Monrabal II.