UN CAFÉ EN PELAYO CON...

Martín Fiz: «La vida del pelotari es de perseverancia, como la del maratoniano»

Martín Fiz, en la escala del trinquet de Pelayo. / jesús signes
¿Qué se pide en el bar?
Un café cortado
Lo toma antes de la entrevista. Tiene el tiempo pautado, ya que ha de entrenarse antes de acudir a un acto.
Martín Fiz, en la escala del trinquet de Pelayo. / jesús signes ¿Qué se pide en el bar? Un café cortado Lo toma antes de la entrevista. Tiene el tiempo pautado, ya que ha de entrenarse antes de acudir a un acto.

«Tanto en este deporte como en el mío peleas con un rival pero también contra ti mismo. Aunque se protegen las manos, no deja de doler», indica | El vitoriano bate en Valencia el récord de España de 10.000 de mayores de 55 años dos meses después de ser atropellado

MOISÉS RODRÍGUEZ

«Récord de España M55. Búa!!!!! Estoy feliz, eternamente feliz». Martín Fiz transmitió en sus redes sociales la euforia de la que fue presa en la Ciudad de las Artes y las Ciencias. Al atravesar la meta del 10K paralelo al Maratón Valencia Trinidad Alfonso EDP, el vitoriano escribió una nueva gesta: paró el cronómetro en 32:08, batiendo el récord de España de la distancia para mayores de 55 años. Superó de este modo la plusmarca de 32:21 que estaba en poder de Sergio Fernández y, lo más importante, dos meses después de ser atropellado. «Fue cuestión de mala suerte. Había una furgoneta mal aparcada que nos dificultaba la visibilidad, tanto al del coche como a mí», relataba esta semana, de camino al trinquet de Pelayo. El golpe del retrovisor le causó una lesión en las costillas. El impacto en el suelo pudo ser peor. En cierto modo, tuvo suerte: «Un mal golpe puede ser fatal».

Pero Martín Fiz ha apretado los dientes. «He conseguido que mi afición sea mi profesión, y mi profesión sigue siendo una afición», proclama. Ha sufrido y ha disfrutado para completar la gesta de ganar, como mayor de 55, los seis maratones del selecto grupo de los majors. Después de eso, se marcó el reto que superó ayer en Valencia. Porque para triunfar en el atletismo, al igual que en la pelota a mano, requiere sacrificio. «La vida del pelotari es de perseverancia, como la del maratoniano», asegura el maratoniano, un enamorado del deporte.

Como atleta
Campeón
De Europa y del Mundo en maratón (1994 y 1995).
Príncipe de Asturias
De 1997 con el equipo español de maratón.
Six Majors
Completó la gesta de ganarlos como mayor de 55.
Nociones de pelota a mano
Ikastolas
Centros educativos vascos donde jugó a frontón.
Aficionado
Sigue practicando pelota, juega detrás.
Vitoria
Acude a ver partidos de frontón, también apuesta.

Se fija en los pequeños detalles. Al llegar a Pelayo, conoce a Paco Cabanes 'Genovés'. «En otros tiempos hice algo, ahora el cuerpo ya no me lo permite», comenta el mito, humilde. «Lo primero que he notado al estrecharle la mano es que la tiene totalmente deformada, como si tuviera reuma. Nos pasa a nosotros con las articulaciones de las piernas. Con el tiempo llegan esas secuelas, la gente en la calle te pregunta por tu forma de andar», indica Martín Fiz: «Cuando me has dicho que ha sido uno de los mejores del trinquet, me he fijado en sus manos. Si hubiera sido Usain Bolt, habría observado sus piernas».

«Una asignatura pendiente de este país es apoyar más al deporte escolar, no sólo en la pelota y el atletismo»«Se debería fomentar más las modalidades autóctonas, las que están arraigadas a nosotros»

Ya dentro de la cancha, Martín Fiz observa detenidamente el trinquet. Como buen vasco, conoce perfectamente el frontón a mano. Incluso lo practica con amigos. «Juego en plan aficionado, y me gusta de vez en cuando ir a partidos en Vitoria», señala. Trata de entender la modalidad valenciana y se interesa por la protección de las manos de Ian antes de que comience la partida de raspall. Le sorprende la dureza de la pelota de vaqueta. «De la pelota a mano me gusta su nobleza. Es un cuerpo a cuerpo contra un rival, el frontón y ante ti mismo. Porque tanto en esto como en el atletismo tienes un contrincante pero también peleas contra ti. Ambos requieren sufrimiento. Aunque se venden las manos, el golpeo con la pelota no deja de doler. Ya digo que es una vida de perseverancia y de sacrificio», subraya.

De niño, a Martín Fiz le presentaron la pelota a mano en la ikastola. «Allí se fomenta el euskera y los deportes autóctonos. Pienso que esas modalidades hay que cuidarlas más porque están más arraigadas a nosotros», comenta después de deslizar una idea relevante para que un deporte gane adeptos: «Nosotros nos fijamos en Retegi, que fue un gran jugador. También en Goñi, que aunque no quedó muy bien parado era muy potente. Tienes referentes, aunque en mi caso no reunía las condiciones para ser pilotari». Referentes: la figura que tanto se reclama también en el deporte de la vaqueta para captar niños.

Él probó la pelota en la etapa educativa. También el atletismo. «Para el frontón soy más lento que el caballo del malo. Requiere una rapidez, una habilidad y una fortaleza que no reúno. En cambio, correr, me gusta», señala. Ahí Martín Fiz deja constancia de lo importante que es fomentar los deportes en los centros educativos. A renglón seguido incide en esta idea: «Una de las asignaturas pendientes de este país es apoyar más el deporte escolar y universitario, pero no sólo en la pelota y en el atletismo».

El laureado atleta constata que el frontón es casi una religión en el País Vasco. «En Vitoria, sábado tras sábado se organizan grandes partidos que se televisan por las cadenas autonómicas. Se puede ver los frontones llenos como si fuera un partido de fútbol», comenta el maratoniano. «La verdad, es un deporte muy emocionante, la gente hace sus apuestas y yo mismo en ocasiones hago las mías», señala Martín Fiz. Constata de este modo que las modalidades vascas siguen siendo un ejemplo que puede inspirar al deporte autóctono de la Comunitat.

 

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