Marc deja de sufrir por la vaqueta

Marc juega junto a la escala en la final del Trofeu Diputació de Castelló. / funpival
Marc juega junto a la escala en la final del Trofeu Diputació de Castelló. / funpival

«He cambiado algunas cosas para la prevención de lesiones y ahora juego de otra forma», afirma el de Montserrat tras ganar el Diputació de Castelló | «He luchado mucho y ahora me siento de nuevo deportista», sostiene el resto

MOISÉS RODRÍGUEZVALENCIA.

Cuando en julio de 2017 Marc se quedó a un quinze de conquistar la Copa de escala i corda en Llíria, parecía que su primer título oficial estaba a la vuelta de la esquina. El resto de Montserrat había irrumpido con fuerza en la pilota profesional e incluso entraba en las quinielas para el Individual. Compañero de entrenamiento de una gran figura como Puchol II en Pilota 3.0, estaba presente en las principales competiciones y era uno de los jugadores reclamados en todos los trinquets. Pero su hombro dijo basta a principio de 2018.

Si a Marc se le pregunta por su lesión, esboza una sonrisa nerviosa. Sólo recordarlo le eriza el cabello. «Tenía el hombro hecho polvo, había ahí de todo. Sobre todo era el slap, pero luego tenía una pequeña rotura de un tendón y un nervio atrapado que me causaba mucho dolor», señala: «Hubo gente que me aconsejó que lo mejor que podía hacer era dejar de perder el tiempo y pasar por el quirófano».

En un primer momento, el joven pilotari prefirió esquivar la intervención. Prefirió apretar los dientes, someterse a diversos tratamientos y volver al trinquet sin la intervención de un bisturí. «A los tres meses había momentos que estaba insoportable. No podía ni dormir y me planteé el quirófano», admite. Pero no. Buscando y buscando, alternando opiniones, halló al fisioterapeuta que con mucha paciencia y trabajo le ha reparado el hombro.

«Estoy contento de volver a jugar sin dolor, pero esto no quiere decir que no pueda volver a ocurrirme»

«Todo esto lo he conseguido trabajando muchísimo, con mucha constancia, y ahora, haciendo más hincapié en la prevención», afirma. Lo dice con cautela, si querer lanzar las campanas al vuelo después de haber ganado el Trofeu Diputació de Castelló. «La verdad es que me hizo mucha ilusión. Primero, por que contasen conmigo y después, porque fue el último que gané antes de lesionarme», asegura.

«He luchado mucho para volver a jugar a pilota. He pasado muy malos momentos y ahora vuelvo a sentirme deportista», proclama Marc, que también quiere aportar su dosis de realismo: «Soy consciente de que haber superado esta lesión no implica que esto no pueda volverme a suceder en el futuro».

Pero hablando con el escaleter de Montserrat, sí que se percibe que la lesión le ha cambiado la forma de afrontar su preparación como pilotari profesional. Marc incide ahora en varios aspectos de la prevención para complicar que pueda volver a sufrir una dolencia que le tenga un año parado.

A Marc quizás le atropelló su propia irrupción en el trinquet. Pasó de la galotxa a las primeras partidas, de ahí a ganar una de la Lliga y a ser uno de los cuatro o cinco primeros restos... «No estiraba después de las partidas», admite: «Ahora no es que me quede en la cancha o en el vestuario, pero sí que hago estiramientos cuando llego a casa».

Lo segundo que se ha impuesto es calentar mejor antes de cada partida. «Antes le dedicaba alrededor de un cuarto de hora», comenta. «Ahora me tiro más de una haciendo ejercicios. Es algo muy importante, y soy mucho más minucioso en calentar el hombro en todos los ángulos», señala Marc. El de Montserrat indica que no ha cambiado especialmente su nutrición, aunque admite que es consciente de que una buena alimentación, sobre todo antes de las partidas, también ayuda a prevenir lesiones.

Y por último, su forma de jugar. «¿En qué he mejorado? Eso aún no sé definirlo, sí que te digo que ahora juego de otra manera», comenta Marc. «Antes igual siempre jugaba a 'trompà' y ahora trato de hacer otras cosas. Picarla a la escala o a la careta, jugarla más larga buscando el pouet o el palco...», enumera. En definitiva, buscar la victoria en cada partida evitando el mayor sufrimiento posible a su hombro.

El nuevo Marc mira hacia el futuro, aunque sin querer correr demasiado. Mañana afronta la final del Trofeu Joves de Castelló antes de zambullirse en la Copa, que arranca a finales de mes. Tiene como compañero a Javi y su primer compromiso será, el 1 de septiembre en Bellreguard, junto a Pere Roc II y Santi. «La verdad es que me hace mucha ilusión que hayan contado conmigo. ¿La Lliga? Ojalá, pero eso ya se verá», señala. «De momento, ya estoy muy contento de poder jugar a pilota sin dolor y debo ser consciente de que esto no significa que pueda volver a lesionarme», concluye el escaleter de Montserrat.

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