Pilota

Madres figura

A la izquierda: Pere Roc II y su madre, Concha Alonso. A la derecha: Puchol II y su madre, Antonia Catalunya.

Aunque ambas admiten que se ponen de los nervios, la de Puchol II no acude a las finales y lamenta que esta se televise y la de Pere Roc II es habitual de los trinquets | El escaleter de Vinalesa peleará esta mañana en Pelayo por su segundo Individual y el resto de Benidorm persigue el único título que le falta

Domingo, 4 noviembre 2018, 01:27

Un gran pilotari no juega sólo con sus manos. De una de esas, la izquierda o en la derecha de Pere Roc II o de Puchol II, saldrá esta mañana impulsada la pelota de vaqueta que coronará al nuevo rey de la escala i corda profesional. Son los aspirantes de la final del Individual que arranca a las 12 horas. El alicantino persigue su primer Individual y el de Vinalesa reeditar el éxito de 2016. Hoy ambos son figuras del deporte autóctono gracias a otras manos, las de Concha y las de Antonia. Las de dos mujeres que les sostuvieron y les animaron en su escalada hacia la cima y que padecen a su modo en partidas como la de hoy. Ambas son madres figura.

Puchol II tiene en mente desde hace un año este Individual. Tras caer de forma prematura en 2017, se propuso recuperar la faixa roja en 2018. Pere Roc II se marcó aún de niño el objetivo de ser el número uno de la pilota. Disputó la última final del Individual, en la que cayó contra Soro III, y llega a esta mentalmente más fuerte. «Esta vez llega más castigado por la lesión, pero psicológicamente está preparado. No sé si ganará, pero voluntad no le va a faltar», indica Concha Alonso, la madre de Pere Roc II.

Ella es habitual de los trinquets. Auxiliar de enfermería de profesión, acompaña siempre que puede a su hijo y en más de una ocasión ha tenido que intervenir cuando alguien ha recibido un pelotazo. «Sí que sufro y él también lo pasa mal, aunque no lo parezca. Al menos hasta que empieza la partida», desvela Concha, quien asegura que no tiene rituales previos: «En finales como esta pido a Pere Roc (su suegro y por quien Rodrigo Sebastià cambió su nombre deportivo) le hecho una mano desde arriba».

«Para mí no es el mejor por ganar o perder. A mi hijo le ilusiona como a Rodrigo», afirma Antonia

Concha estará entre la marea azul de Benidorm. Como en la del año pasado y en otras finales importantes que ha disputado Pere Roc II, el Ayuntamiento fleta un autobús. Antonia, que reside mucho más cerca de Pelayo, desearía estar lo más lejos de allí. «¡No tengo ni entrada! Lo he intentado por mi hijo y mi marido y me dicen que gastar dinero para que no vaya...», afirma la madre de Puchol II.

«¡Haré lo que me dé la gana!», avisa. Admite a renglón seguido que ella no suele ir a las partidas. Que padece demasiado y quiere que la jornada de hoy pase lo antes posible. «Tengo ganas de que sea ya lunes. Lo paso fatal y están toda la semana parándome por el pueblo y recordándome que mi hijo juega la final del Individual. ¡Y encima esta la dan por la televisión! Da igual, la apagaré y listos», sentencia Antonia.

Una y otra, la madre de Puchol II y Pere Roc II, tienen diferentes formas de afrontar la final de hoy pero destilan ese amor innato por sus hijos. «Mamá, ¿pero tú no entiendes que para tu hijo es un orgullo y una ilusión jugar su tercera final y poder ganar un segundo Individual», pregunta Puchol II a Antonia a lo largo de la conversación. «¡Es que para mí no es el número uno por ganar o por perder! Entiendo que le hará mucha ilusión, igual que a Rodrigo», responde ella.

«¿Rituales? Siempre pido a Pere Roc que le eche un cable desde arriba», desvela Concha

Concha sí que puede resistir las finales de Pere Roc II. Padece, pero ha aprendido a convivir con ello y a cambio ha podido seguir de cerca la enorme progresión de su hijo en los tres últimos años, en los que ha pasado de ser un pilotari prometedor a un jugador con un palmarés envidiable. De hecho, de los títulos importantes sólo le falta el mano a mano. «Es un objetivo que él se ha marcado desde que empezó y por eso estoy segura de que lo va a conseguir. Ya estuvo a punto el año pasado y no sé si lo logrará este. Y si no, el que viene», indica.

Aunque no es de rituales, sí de aconsejar a su hijo antes y durante las partidas. Le manda mensajes concisos y claros que han sido efectivos en otras ocasiones. «Siempre le digo que saque lo que tiene porque él sabe jugar este tipo de partidas. Y si, como le pasó contra Víctor (Bueno) veo que está justito, le animo: '¡Venga Rodri, dale una marcha más!'», comenta Concha Alonso.

Pere Roc II aspira a conquistar la faixa roja que recuperó el año pasado Soro III frente a él. Puchol II peleará por ese segundo entorchado con el que sueña desde que fue campeón en 2016. Ganen o pierdan, Concha y Antonia seguirán orgullosas de ellos. De sus figuras.

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