La Lliga refuerza su estatus de máxima competición

Pere Roc II y Jesús, durante la partida en que ganaron la Lliga de 2018. / txema rodríguez
Pere Roc II y Jesús, durante la partida en que ganaron la Lliga de 2018. / txema rodríguez

Los torneos empezarán el 11 y 12 de enero, las semifinales se jugarán en modo de ida y vuelta y las finales se disputarán en la primera quincena de abril El campeonato eleva el número de partidas y ocupará cerca de la tercera parte de 2019 tanto en escala i corda como en raspall

MOISÉS RODRÍGUEZ VALENCIA.

La pilota siempre será un deporte de debates eternamente abiertos. Los aficionados más tradicionales restan importancia a las competiciones, alegando que debe ser el día a día de todo el año el que exalte o ajusticie figuras. Quienes sí otorgan relevancia a los torneos, discuten sobre cuál es más, enzarzándose normalmente entre los partidarios de la Lliga (por equipos) y el Individual (cuyo inconveniente es que habitualmente lo dominan los restos, por lo que se dejaría de lado la labor de los mitgers). Desde que asumió la vaqueta profesional, la Fundació deslizó su intención de reforzar a la Lliga, el principal trofeo por equipos, como máxima competición del deporte autóctono.

Desde hace semanas, la institución trabaja en el calendario de 2019, del que apenas se conocen detalles. Ayer la Fundació sacó a la luz los primeros, relativos a la Lliga y que confirman esa intención de que sea la principal competición. La declaración de intenciones se percibe en el mayor número de partidas y en la duración del torneo: casi la tercera parte del año, esto es, desde principio de enero hasta mitad de abril.

En concreto, la Lliga de raspall comenzará el 11 de enero y la de escala i corda lo hará al día siguiente en Pelayo. Cada torneo estará integrado por seis tríos que jugarán diez partidas cada uno: se enfrentarán en dos ocasiones con cada rival. La victoria se premiará con dos puntos y el derrotado sumará uno si llega a 50, sin restar al vencedor.

Los cuatro mejores de la fase regular pasarán a semifinales, que se disputarán en formato de ida y vuelta. La final, sin fecha ni sede concreta a día de hoy, será a partida única. Allí no podrán defender el título juntos Pere Roc II, Jesús y Carlos en escala i corda, ni Ian, Canari y Ricardet en raspall.

De la composición de los equipos en escala i corda destaca, entre los restos, la ausencia de Marc tras su prolongada lesión. En su lugar entra el pujante De la Vega tras sus notables actuaciones en la segunda mitad de 2018, sobre todo en el Diputació de frontón y el Individual. Raúl accede como mitger por Nacho, que jugará en la punta, demarcación en la que formará Héctor.

En raspall, Pablo vuelve a una gran competición en detrimento de Guadi, en lo que se refiere a los restos. Entre los medieros, Josep ocupa la plaza que en 2018 ocupó el ahora retirado Coeter II.

Otra novedad es la implantación de la Lliga2 en ambas modalidades. En escala i corda arrancará el 15 de enero en Massamagrell y al día siguiente empezará la de raspall en Guadassuar. Tienen el mismo formato y podría darse la curiosidad de que algún pilotari gane ambas.

 

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