PILOTA

La Fundació busca el consenso con los trinqueters para las sedes de las finales de Copa

M. RODRÍGUEZ

valencia. Últimamente el va de bo ya no se pronuncia sólo en el inicio de las partidas, sino también a la hora de decidir las sedes de las más importantes en los torneos oficiales. Hay consenso a la hora de configurar la primera fase, pero se desatan las hostilidades para decidir dónde se disputan las semifinales y la final. Ya sucedió con la Lliga, tanto en escala i corda como en raspall, y parece que ocurrirá en la Copa.

La Fundació hizo público el lunes el calendario de la competición de ambas modalidades. Estaban detalladas las partidas de la primera fase, con fecha y lugar, pero en las tres eliminatorias decisivas en estos dos campos figuraba un 'por determinar'. Mañana hay prevista una reunión con los trinqueters para tratar de llegar a un acuerdo, pero parece complicado porque todos quieren los tres caramelos.

Lo único que está claro es que quedan excluidas canchas como Vila-real o Pedreguer, esto es, las de Castellón y Alicante al tratarse la Copa de un torneo patrocinado por la Diputación de Valencia. A partir de ahí, las dos catedrales -Pelayo en escala i corda y Bellreguard en raspall- ya han mostrado su interés por albergar las respectivas finales.

El problema de la cancha de Valencia es el calor previsible para el 14 de julio. Además, la comisión ejecutiva de la Fundació tampoco es partidaria de atribuir sedes de forma arbitraria. Quiere que los trinqueters se pongan de acuerdo y estos reclaman una propuesta por parte del organismo rector de la pilota.

Si no hay acuerdo, la medida de la Fundació será la subasta, como ya sucedió con la Lliga. Los trinqueters recelan de este sistema porque eleva el canon que han de pagar por estas partidas importantes. Mientras tanto, la Copa de raspall arranca hoy en Castelló de Rugat: Ian y Roberto se miden a Guadi y Canari.

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