Una final en losas de leyendas

Marrahí y Moltó, durante la elección de las pelotas para la final del domingo. / m. rodríguez
Marrahí y Moltó, durante la elección de las pelotas para la final del domingo. / m. rodríguez

«Oliva, la cuna de Waldo y los Malonda, merecía una partida así», afirma Marrahí | El de Villanueva de Castellón asegura que tiene un juego más técnico que en 2018 y Moltó, que el suyo también ha evolucionado

Moisés Rodríguez Plaza
MOISÉS RODRÍGUEZ PLAZAValencia

Oliva debuta como sede de la partida de raspall más importante del año. Durante las últimas 14 ediciones, desde el cierre definitivo del trinquet de El Zurdo en Gandia, la final del Individual se la han alternado dos canchas: Bellreguard, la que ahora regenta la familia, y la de La Llosa de Ranes. En esta última se vivió en 2015 el histórico instante en que Waldo, la gran leyenda de la modalidad, se despojó de la faixa roja, la que distingue al número uno, para dársela a Moltó, que acababa de ganarle.

Que la final del Individual desembarque en Oliva es en cierto modo un homenaje a la principal leyenda del raspall. Al diez veces campeón, natural de Oliva, que también ha visto nacer a otros grandes pilotaris. Así lo subrayó ayer Julio Marrahí, uno de los contendientes de la partida del domingo (11.30 horas): «Oliva es cuna de grandes como Waldo y los Malonda... ¡qué menos que albergar una final como esta!».

Marrahí y Moltó llevaron a cabo la elección del material para la final, la misma de hace unos meses (octubre), cuando el resto de Barxeta logró su tercer Individual. Ambos afirman no ser los mismos pilotaris que se batieron en Bellreguard. «He introducido cosas y trato de ser más técnico», señala el último subcampeón. «En el Individual es renovarse o morir, siempre tratas de mejorar y reinventarte», afirma el número uno. Los dos restos ven con buenos ojos que la final pase a disputarse a cinco juegos, aunque eso pueda suponer que se alargue la partida. «Me gustan los cambios, van a favor del espectáculo», comentó Moltó. «Somos deportistas de élite, es positivo que la partida pueda alargarse y debemos estar preparados para ello», sostiene Marrahí.

«Antes preparaba el torneo en julio y agosto», replica el número uno ante la ola de calor

Uno de los más que posibles condicionantes será la ola de calor. A Alfonso Moltó no le inquieta. «Otros años he preparado el Individual en verano. Entrenaba en julio y en agosto. No me preocupa», sostiene. «Está claro que me gustaría jugar a 20 grados, pero es lo que hay. Es para los dos y estamos preparados», indica Marrahí. El resto de Villanueva de Castellón, de hecho, ha destacado como algo que le gusta que el trinquet sea más grande, con respecto al de Bellreguard. Esto es algo que también gusta a Moltó. «Es un trinquet grande y noble. Con sitios para la gente que vaya a la final sin el peligro de recibir un pelotazo», indicó: «En esta cancha la partida no creo que vaya a estar condicionada por el saque, como creo que sí que ha ocurrido en otras ocasiones».

Otra de las novedades es que los pilotaris contarán con dos pelotas nuevas. El acto de ayer concluyó con la elección del material. «Yo me he decantado por una porque me gustaba el bote, el sonido... creo que me va bien», señalaba sonriente Marrahí, que persigue su segundo Individual tras el conquistado en 2014. «Esta he notado que me rodaba bien por la mano», aseguraba Moltó.