Las cinco diferencias de una misma final

Marrahí y Moltó se cruzan tras uno de los juegos de la final de 2018. / funpival
Marrahí y Moltó se cruzan tras uno de los juegos de la final de 2018. / funpival

Moltó y Marrahí reeditan la partida por el Individual de raspall de 2018 | El choque decisivo por el título del domingo en Oliva ya se disputó para proclamar al número uno el pasado octubre en El Zurdo de Bellreguard

MARI CARMEN MONTESVALENCIA.

El domingo se jugará en Oliva el último choque del Individual Bankia de raspall. Moltó podría sumar su cuarto mano a mano y Marrahí luchará el segundo en su carrera deportiva. Los dos pilotaris ya se enfrentaron en la última partida por el Fris Grec. Hablan ambos de las cinco diferencias fundamentales entre una final y otra.

Oliva es un trinquet menos dauer que Bellreguard

Moltó se entrena con camiseta técnica ante la ola de calor y Marrahí es metódico al hidratarse

1 «El suelo de Oliva tiende a frenar más la pelota y es un trinquet menos dauer que el de Bellreguard», expresa Marrahí. Aunque «la cancha permite estar muy bien en el resto», si ganara la reballada elegiría dau: «Comienzas con pelota nueva y tienes que aprovecharla. El que pega primero, pega dos veces». Su rival, Moltó, habla de las galerías: «Caen más que en Bellreguard porque tiene mucho hormigón. Pero si la tiras detrás de las maderas, no cae. Eso sí, tienes que levantarla mucho y encararte desde el 9 se hace pesado».

Las pelotas son más técnicas y jugadoras en esta edición

2 La Fundació decidió bajar el peso de las pelotas en torno a unos tres gramos. «A mí me gusta el cambio. Las de antes te favorecían mucho en el saque, pero si ibas a restar una pelota de 50 gramos y te pegaba mal, te acordabas toda la partida de ella. Estas pelotas nuevas son más técnicas y jugadoras», explica el tricampeón. Según Marrahí, coger el punto a la vaqueta ha sido importante para poder «adaptar el saque y saber leer bien las nuevas trayectorias».

La hidratación será un aspecto vital este domingo

3 Bajo la alerta de una ola de calor, la temperatura supone un cambio sustancial respecto de la edición anterior, que finalizó en octubre. «Entreno y juego con camisetas térmicas. El calor lo llevo bien, pero la hidratación será un aspecto vital», comenta el resto de Barxeta. Le afecta más a su adversario, que se define como «maniático» con el tema de la hidratación: «Cojo una botella cuando voy a entrenar y me la tengo que beber toda. Cuando juego, si estoy bien hidratado, el calor no me afecta tanto. Aparte del agua, también bebo isotónico que me preparo de la farmacia y que lleva la cantidad necesaria de sales para poder rendir mejor jugando».

«He jugado a escala i corda con Genovés II»

4 La preparación física es un mundo para cada pilotari. «La mía para este Individual ha sido muy diferente. Lo he cogido con más tiempo, he jugado a escala i corda con Genovés II y he practicado también frontón y mádel. Me ha hecho ganar recursos técnicos y mejorar la volea y el rebot», indica Marrahí. El cambio más significativo para Moltó ha sido prepararlo en invierno en lugar de en verano y el aumento del fondo físico.

«Al final intento ganarme a mi mismo»

5 Los dos pilotaris también han cambiado entre una final y otra. «Voy a jugar disfrutando, sin pensar que soy el campeón del año pasado. Pienso en cómo me harían a mí el quince y al final intento ganarme a mí mismo», apunta Moltó. Marrahí afirma haber ganado más psicológica que físicamente. «Antes pensaba '¿cómo voy a hacer yo eso?', y ahora no, ahora le pongo psicología y corazón, y así es como salen las cosas. Rectificar a tiempo también es un mérito», asegura el resto de Villanueva de Castellón.