Pilota valenciana

El aniversario silencioso

Galería de la fama de Pelayo, encima de la zona del dau. / Damián Torres
Galería de la fama de Pelayo, encima de la zona del dau. / Damián Torres

Pelayo cumple 150 años desde su primera partida cerrado por vacaciones | La gerencia de la catedral prepara para octubre actos conmemorativos de una efeméride que las instituciones no han puesto en valor

Moisés Rodríguez Plaza
MOISÉS RODRÍGUEZ PLAZAValencia

El 20 de agosto de 1868, Moya, Quiquet y Chufa ganaron a Cames, Ferreret de Tabernes y Tramuser a 42 tantos. Aquella fue la partida que sirvió para inaugurar un trinquet construido fuera de la puerta de San Vicente junto al tiro de la gallina. Esta se celebró a beneficio de la Asociación de Nuestra Señora de los Desamparados, a favor de la cual se recaudaron 800 reales. El evento comenzó sobre las 16 horas y unas 1.400 personas quisieron ser testigos de la puesta en marcha de la que hoy es una de las instalaciones deportivas más antiguas de Europa. Así queda reflejado en las ediciones de este periódico del 19 y del 21 de agosto. Si aquella tarde de verano el bullicio y los golpes de vaqueta resonaron entre sus muros, la catedral de la escala i corda cumplió ayer siglo y medio en silencio.

Han sido un cúmulo de factores los que han motivado que tal efeméride haya pasado casi desapercibida. Para empezar, las costumbres valencianas han evolucionado en 150 años. Desde finales del siglo XIX y buena parte del XX, la pilota fue uno de los principales pasatiempos de la sociedad. En pleno apogeo, Pelayo llegó a organizar partidas todos los días de la semana. Mucho se ha hablado en los últimos tiempos del declive de las apuestas y del día a día. Actualmente, la catedral sólo programa los jueves y los sábados y en agosto, cierra.

El aniversario, de este modo, ha pillado en plenas vacaciones. Se ha echado en falta, eso sí, que las instituciones valencianas, que han convertido la pilota en caballo de batalla -y que destinan muchos esfuerzos al deporte autóctono- hayan puesto en valor que una instalación como Pelayo cumpla 150 años. Nadie ha promocionado esta efeméride en todo 2018.

La apuesta de la gerencia ha sido celebrar ese aniversario en octubre, con una semana cultural incluida entre los actos por los 300 años de existencia de la Generalitat Valenciana. De hecho, habrá un torneo de pilota por este motivo. También se está preparando un libro sobre los 150 años de Pelayo.

Cuando el señor Benet impulsó el trinquet junto al tiro de la gallina pretendía que fuera una especie de centro social. Poco se sabe de este empresario, pero en la previa de la inauguración se reflejaba su deseo de que, además de a pilota, se practicasen otros juegos como birles o bolos. En cierto modo, lo consiguió. «Nosotros no sólo jugábamos partidas, estábamos todo el día danzando por ahí. Pelayo era un lugar de encuentro», recuerda Pedro El Zurdo, uno de los profesionales que se formaron en la catedral.

El trinquet vivió un momento crítico en 2015, cuando José Luis López lo compró y evitó su cierre

Durante la última parte del siglo XX e inicio del XXI estuvo gestionado por la familia Tuzón, que capeó con la crisis y mantuvo abierto el trinquet. Arturo Tuzón habilitó la galería de la fama, los retratos de los pilotaris que a su juicio han sido los más grandes de la escala i corda: Nel de Murla, Quart, Juliet, Rovellet y Genovés.

Cuando Tuzón decidió que no podía mantener el negocio, apareció al rescate José Luis López. El mecenas de la pilota pagó el traspaso de la actividad, compró el inmueble y ha invertido miles de euros tanto en el trinquet como en convertir el bar en un moderno restaurante. Apuesta por revitalizar Pelayo, pero para ello es necesario promocionarlo desde todos los ámbitos de la sociedad. Que no pase inadvertido como ha ocurrido durante 2018 con su 150 aniversario.

Generaciones criadas sobre las losas del trinquet

Durante muchos años, de Pelayo surgieron pilotaris que han sido figuras, sobre todo en escala i corda. La más icónica, Antonio Reig 'Rovellet', que sigue residiendo justo al lado de la instalación que ayer cumplió centenario y medio. La fotografía sobre estas líneas incluye a un buen número de pilotaris que crecieron en la céntrica cancha. De abajo a arriba y de izquierda a derecha están Soro, Fredi, Rovellet, Grau, Pastor, Víctor, Albertín, Arturo, Miguelín, Serrano, Pedrito, Tino, Paquito 'El Mago', Pedro y Peluco. Quizás entre ellos haya que destacar a Grau, considerado el mejor mitger que hasta la fecha ha jugado a escala i corda como profesional y cuya gran gesta ha sido ganar el Individual, competición que siempre ha estado reservada a los restos.

 

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