Ángel Gregori 'Punxa': «Quiero ser médico y disfrutar de la pilota. Si puedo, lo compaginaré»

Ángel Gregori 'Punxa', apoyado sobre la cuerda del trinquet de Pelayo. / irene marsilla
Ángel Gregori 'Punxa', apoyado sobre la cuerda del trinquet de Pelayo. / irene marsilla

«Pienso que es necesario un equipo sanitario al servicio de los jugadores y que esté a pie de trinquet en las grandes partidas», reclama «Me gustaría dedicarme a la traumatología y en el futuro estar en un proyecto que vincule mi profesión y la vaqueta»

MOISÉS RODRÍGUEZ

valencia. Ángel Gregori es Punxa. Como su hermano y sus primos. Al igual que su padre, sus tíos, su abuelo y su bisabuelo. Punxa es un apodo que va camino de su quinta generación. «Este verano, a mi hijo le haré la camiseta de 'Punxeta' o 'Punxa II'», afirma. «Nos llaman a todos así en Piles, pero igual se me conoce más a mí por haber sido pilotari», reconoce. Jugador notable en el raspall profesional, dentro de unos años no valdrá lo de 'Punxa' en su puesto de trabajo. Allí le llamarán 'Doctor Gregori'.

Ángel tenía vocación de médico casi desde niño. «Siempre me ha interesado la rama de la salud, pero cuando a los 18 tuve que decantarme por una carrera, no me atreví. Nunca he sido un estudiante brillante», explica. Escogió fisioterapia, entonces una diplomatura de tres años. «Cuando la acabé, te plantas con 23 o 24 años. Estaba viviendo más o menos bien jugando a pilota», añade. Y entonces lo hizo: se preinscribió para medicina y entró como deportista de élite.

Así pues, Punxa le debe en cierto modo a la vaqueta la carrera de medicina que acabará en junio. A la pilota y a Ángela, su novia. «La verdad es que se porta conmigo de diez. Hay días que he empezado a las 8 para ir a la universidad. Por la tarde, trabajaba o entrenaba. Ahora ya estoy en prácticas y acabo antes, pero volvía a casa a las 12 de la noche. Me ha apoyado en todo y yo he tratado de compensarlo los fines de semana», relata.

«Quiero que mi hijo conozca este deporte. No sé cómo será en diez años, está en proceso de cambio»

Tras completar medicina, luego se centrará en el MIR. Después, puede verse obligado a tomar la decisión más dura de su vida. «Quiero seguir disfrutando de la pilota los dos o tres años que me queden. Luego ya veremos. La residencia es dura y si te toca guardia en la víspera de una partida importante... Quiero trabajar como médico y disfrutar de la pilota. Si puedo compaginarlo, sin duda lo haré», indica Punxa.

«Lo primero es empezar en la Comunitat. Si lo consigo, veremos cómo podemos seguir con la medicina y con la pilota», puntualiza. Porque en algún momento del camino, de la vida de Ángel Gregori, estos dos mundos deben unirse. «Sí que me gustaría estar en un futuro en un proyecto que vincule a ambos. La rama que más me gusta es la traumatología y, en un futuro, haría un máster para especializarme en medicina deportiva», señala.

Punxa comenta que sería necesario que hubiese un equipo médico dedicado a la pilota profesional. «Actualmente estamos en una situación en la que no hay dinero, pero sí es preciso. Incluso, un equipo sanitario al servicio de los profesionales y que estuviera a pie de trinquet en las grandes citas», reclama: «En las finales, se congregan entre 600 y 700 personas y no hay ni un desfibrilador. Nunca pasa nada, pero puede darle a alguien un infarto, un pelotazo en un ojo o golpearse un jugador contra la escala».

Como profesional de la salud, Ángel Gregori también reclama investigación para tratar y prevenir lesiones específicas de los pilotaris. Pone como ejemplo a Marc, compañero suyo en Pilota 3.0, grupo de entrenamiento con el que trabaja desde hace algún tiempo. «Hay que investigar sobre los grupos musculares que hay que entrenar y los marcadores para prevenir lesiones», señala. «En ocasiones algunos compañeros han ido al médico, les ha dicho que era el slap y luego al mirarlo no era eso», indica.

Punxa resalta que en Pilota 3.0 se está investigando y también reconoce la labor que durante años realizó Toni Astorgano mientras fue el preparador de Valnet. «Guillem Gil también ha sido fisio durante bastante tiempo. Hay un trabajo que no sé si está publicado. Ahora somos algunos pilotaris de la rama de la salud. Está Genovés II, que somos amigos, y tenemos una oportunidad de crear un buen equipo de trabajo», indica Ángel Gregori.

También se pronuncia sobre la pilota del futuro. Lo hace al hablar de Gerard, su hijo de diez meses. «Quiero que conozca y sea un amante de este deporte. Que juegue o no, esa ya será elección suya. Evidentemente, me gustaría», comenta. Sobre si cree que pueda ser profesional, señala: «Es que no sé cómo estará la pilota dentro de una década. Estamos en una etapa de cambios. Espero que vaya a mejor, porque ahora las nóminas son mínimas».

Proclama que los jóvenes deben saber promocionarse para buscar patrocinadores. Lamenta, en cierto modo, no haberlo hecho él. Punxa también cree que podría haber destacado más en la pilota. «Con 18 años estaba muy centrado en estudiar. Si me hubiera preparado más...», desliza. Tiene la espina del Individual, donde llegó a semifinales en 2003.