Bellreguard recuerda al mítico Diego Parra

Un momento del homenaje a Diego Parra ayer en Bellreguard. :: val net/
Un momento del homenaje a Diego Parra ayer en Bellreguard. :: val net

MOISÉS RODRÍGUEZ

El mundo de la pilota profesional quedó conmocionado esta semana cuando corrió la noticia de la muerte de Diego Parra, figura del raspall del tramo final del pasado siglo. El trinquet de Bellreguard, la catedral de la modalidad, rindió ayer un merecido homenaje al que fue campeón Individual en 1988.

Fue en el día grande, el de sábado tarde, de las tres jornadas semanales en que el trinquet de El Zurdo organiza partidas profesionales. El resto de la semana, en sus paredes resuenta el sonido de la vaqueta: pilotaris que van a entrenar y chavales de todas las edades que tienen la ilusión de convertirse en estrellas del deporte autóctono. Y uno de sus maestros era Diego Parra, que trabajaba como monitor en la escuela de Bellreguard.

El segundo de tres hermanos, todos ellos profesionales, falleció esta semana tras luchar durante más de dos semanas en la UCI contra una enfermedad respiratoria que se complicó en demasía. La familia del raspall le dedicó un sencillo pero emotivo homenaje en el que se dieron cita familiares, aficionados, pilotaris profesionales y la mayoría de alumnos a los que hasta este mismo mes transmitió sus conocimientos.

Posteriormente se disputó una gran partida en la que las dos formaciones se emplearon a fondo. Ian y Coeter II dobletaron a Pablo, Moro y Néstor por 25-15. Los rojos llegaron a ponerse 20-0, pero el trío se rehizo y encadenó tres parciales antes de que la pareja se adjudicase el definitivo.