La Federació exige la firma de los convenios institucionales para contratar a los pilotaris

El organismo quiere evitar que la rúbrica de los acuerdos vuelva a retrasarse hasta más allá del primer semestre como ocurrió este año

MOISÉS RODRÍGUEZ

valencia. La Federació de Pilota Valenciana (FPV) exige garantías para liderar el cambio de modelo en el mundo profesional. A partir del 1 de enero, los protagonistas, esto es, los jugadores de escala i corda y raspall, engrosarán las filas del paro, tal y como avanzó ayer este periódico. La propia FPV se lo ha comunicado mediante una carta que deben enviar firmada. A todos, excepto a tres que aún estaban en nómina de Val net, y a los que ha informado la propia empresa. El futuro del profesionalismo en el deporte autóctono pasa por la Fundación, pero hasta que llegue, ha de ser la FPV la que contrate a los jugadores. Para acceder a ello, exige garantías de poder pagarles, esto es, los convenios con las administraciones.

Para 2017 existe el compromiso verbal de que entre Generalitat, Diputación y Ayuntamiento se aporten 420.000 al mundo profesional. La Federació, sin embargo, quiere que el acuerdo quede escrito y firmado en convenios cuanto antes, después de que en 2016 los convenios no se rubricasen hasta más allá del primer semestre. Reclama, a fin de cuentas, un compromiso mayor, a pesar de que se asume que José Luis López deberá volver a ejercer de mecenas y contratar una póliza con la que adelantar los salarios.

Y es que tanto la Diputación como la Generalitat piden que se justifiquen los pagos antes de ingresar el dinero. El Ayuntamiento, por el contrario, sí que aporta su subvención, para posteriormente reclamar las correspondientes facturas. La FPV aún no ha ingresado parte de las subvenciones del año que está a punto de expirar, y que corresponde a sueldos que los jugadores ya han percibido. A esto hay que añadir la pequeña aportación que prometió Les Corts mediante la organización de un torneo que sí se disputó en 2015, y que finalmente no ha llegado al alegar la institución que la legislación no se lo permitía.

Además de firmar los convenios con los políticos, la FPV pide, como publicó ayer este diario, que los pilotaris y trinqueters acuerden un modelo de gestión. Las partes no se ponen de acuerdo ni sobre la parte de las subvenciones que corresponden a cada modalidad. Además, los trinqueters tampoco terminan de alcanzar un pacto para que las partidas importantes se disputen entre el viernes y el domingo.

Las reuniones, eso sí, se vienen suceden desde hace semanas. El sábado, en Oliva, habrá un encuentro entre todos los actores de la pilota profesional, quizás la última opción de que haya fumata blanca en 2016.