La pilota sobrevive con suspense

Aficionados jalean a Soro III durante la final del Individual de 2015. :: txema rodríguez/
Aficionados jalean a Soro III durante la final del Individual de 2015. :: txema rodríguez

El mundo profesional subsiste gracias a la póliza de José Luis López mientras la fundación para gestionarlo continúa en el aire

M. RODRÍGUEZ VALENCIA.

La pilota sobrevive en lo que parece un continuo thriller que se repite una y otra vez. En la historia de suspense en que se ha convertido su día a día, que sigue en marcha gracias al mecenas José Luis López. Sí que es cierto que se ha conseguido que las instituciones cumplen con lo acordado, pero no en los tiempos que se necesitan para que el deporte de la vaqueta funcione con normalidad. Lo cierto es que sin el empresario que adquirió Pelayo, la maquinaria griparía.

Las instituciones canalizan ahora todas las ayudas a la pilota a través de la Federació. Un trozo del pastel es para el mundo profesional. Las propinas y los premios son cada vez más escasos, por lo que el pilotari depende más que nunca del jornal. Esto es, de lo que recibe por disputar partidas, y que le llega de esas subvenciones.

La realidad es que la entrada de este dinero no tiene una programación establecida. Llega cuando llega. A principio de año existía cierta preocupación porque sólo había capacidad para mantener la actividad durante el primer semestre de 2016. Este margen es ahora mayor gracias a que ha entrado algún patrocinio y porque se han cobrado las subvenciones... ¡de 2015!

Las de 2016, ni se sabe. Es más, los convenios se han firmado hace pocas semanas. A principio de año llegó el primer chasco: la dotación sería la misma del ejercicio anterior. Cuando está a punto de cumplirse un año de la toma de posesión de los nuevos gobiernos provincial y autonómico, la realidad sigue siendo que la pilota profesional depende de la póliza contratada por José Luis López. El mecenas de la vaqueta también ha prestado su ayuda a la Federació, que ha de hacer el pino hasta para comprar el material necesario en el programa Pilota a l'Escola, con el que se difunde el deporte autóctono en los colegios.

Cualquier cese de un patrocinio o de la falta de ayuda de una institución puede desatar un terremoto. Una prueba de ello es el anuncio de cierre del trinquet de Vilamarxant. Sin un mínimo de subvenciones, no es que los gestores no puedan vivir de las canchas, sino que muchas semanas han de acabar poniendo dinero de su bolsillo.

Por este motivo, la figura de José Luis López es imprescindible para la escala i corda y el respall profesional, así como para la supervivencia de Pelayo. A día de hoy, no se han producido avances significativos para constituir la fundación que gestione el mundo profesional ni el consorcio que sea dueño de la Catedral de la modalidad per dalt.

En el mundo de la pilota profesional cada vez se insiste más en una idea: necesitan como el oxígeno la reapertura de la televisión autonómica. Existe el convencimiento de que al deporte autóctono le falta visibilidad a la hora de buscar patrocinadores. Gestores, trinqueters y jugadores coinciden en que la práctica totalidad de las empresas que invierten en la vaqueta lo hacen por amistad o por implicación.