El sufrimiento de Masià tiene premio

El sufrimiento de Masià tiene premio

«Estoy muy contento por acabar el año así y delante de mi afición. He ido rápido en una pista que estaba mal», analiza El piloto de Algemesí se corona como el mejor rookie gracias a su heroico sexto puesto y la caída de Foggia

MOISÉS RODRÍGUEZ

cheste. El box del Bester Capital Dubai era una fiesta después de la carrera de Moto3. Atrás había quedado el disgusto de Malasia, donde Jaume Masià fue declarado no apto para correr por las heridas sufridas en Australia. El valenciano ha apretado los dientes y ha sufrido para estar en la carrera de casa. «Me siento bien y confiado», aseguraba ayer el de Algemesí después del warm up, antes de marcharse impulsándose por dos aparatosas muletas a descansar un rato. Apenas podía caminar pero no se ha olvidado de ir en moto. Completó una actuación notable que le permitió coronarse como mejor rookie de 2019.

«Estoy muy contento de haber acabado el año así, realizando una gran carrera en este gran circuito y delante de mi afición. La pista estaba en muy malas condiciones por el agua y he sabido rodar rápido y mantenerme en pie», apuntó Masià en un momento de tregua a la euforia tras la carrera.

No quería bajarse de la moto con el número 5 en el carenado. A lomos de su KTM se sentía ayer mejor que desplazándose con los pies. Cada vez que apoya el derecho, ve las estrellas. Tiene dos fracturas en el empeine y otra en el talón. Esta última ha estado a punto de dejarle fuera del GP de la Comunitat.

Cuando no pudo correr en Malasia, volvió a Valencia. Visitó la clínica Quirón para someterse a unas pruebas. De esos exámenes debía tomar una decisión: operarse y centrarse en trabajar ya para 2019 o apretar los dientes para llegar a Cheste. Eligió lo segundo.

Han sido unos días de sufrimiento. De trabajo de la fuerza en el gimnasio y horas en la bicicleta estática para hacer cardio sin impacto en la zona lesionada. Nada de moto. Cualquier caída podía resultar definitiva. De forma paralela, ha visitado a diario al fisioterapeuta. Ahí también ha padecido, pero esas sesiones eran necesarias para que su maltrecho pie mejorara.

Junto a ello, tratamientos médicos y hasta cataplasmas de arcilla. Cualquier esfuerzo valía para lograr aunque fuera una mínima mejora. Llegó al primer examen. Al instante de demostrar el jueves a los doctores que podía correr el GP de la Comunitat. Tragó de nuevo saliva y les convenció.

Jaume Masià ha completado unos entrenamientos más que discretos, Incluso se cayó en el segundo libre. «Bueno, un resbalón sin importancia», bromeaba ayer. En la calificación ya se vio que la carrera iba a ser por eliminación y así lo entendió el de Algemesí. Trazó un plan que no varió ni siquiera cuando se fue al suelo Dennis Foggia, con quien se jugaba la condición de rookie.

Con el italiano fuera de combate, aunque no hubiera sumado puntos, Masià habría quedado por delante de él. Y Foggia besó el asfalto en la segunda vuelta. «No me ha afectado, yo estaba centrado en hacer mi carrera», aseguró Masià.

Pero lo cierto es que el K. O. del transalpino le sirvió para terminar de centrarse, sabiendo que no tenía nada que perder a efectos clasificatorios. Sí fue consciente de que una caída podía agravar la lesión contra la que tanto ha luchado estos días. «No me he quedado con la miel en los labios porque el podio no era un objetivo», aseguró Masià.

Pero sí es cierto que quedó a siete segundos de Bastianini, a nueve de Di Giannantonio y, eso sí, algo más lejos de McPhee y Martín, que subieron al podio. Pero Masiá acabó rodando en 1.52 bajos y 1.51 alto en la última vuelta, con lo que mecánicamente estaba en condiciones de estar en el grupo delantero. En su situación física, el lugar de partida en parrilla y el estado de la pista, apretar más habría sido una temeridad por parte del valenciano.

«Ahora voy a trabajar en invierno para llegar a Catar en el mejor estado de forma posible», apuntó el piloto de Algemesí. Su planificación, de nuevo, la marcarán los doctores. Porque no hay que olvidar que, cuando bajó de la moto, Masià volvió a necesitar las muletas.

El valenciano tiene nuevas pruebas médicas esta semana para comprobar el estado de su pie derecho. Aunque parecía abocado a pasar por el quirófano por la fractura en el talón, ahora ya no está tan claro. Si la rotura ha empezado a soldar correctamente, esquivará la intervención quirúrgica y podrá entrenarse con normalidad antes.

Lo que está claro es que Masià no va a estar en los test previos al parón invernal. Ni en los de finales de esta semana en Jerez ni en los de la próxima en Cheste. El valenciano da por concluida la temporada. Un año agridulce, en el que cuando se ha caído se ha hecho daño y en el que ha rozado el podio pero se le ha escapado de las manos.

Todo ello le ha servido de aprendizaje. Da la sensación de que Jaume Masià está preparado para rodar con el grupo delantero y para llevarse alguna alegría. Falta saber cómo se adapta a la nueva KTM. Porque no cabe duda de que sabrá volver a sufrir para estar al 100% en Catar.

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