Remontada hasta el podio

Arbolino gana por delante de Dalla Porta y Masià, ayer en Mugello. / efe/claudio giovannini
Arbolino gana por delante de Dalla Porta y Masià, ayer en Mugello. / efe/claudio giovannini

Masià acaba tercero y el séptimo puesto permite a Canet seguir como líder | «He empujado en busca de la victoria, pero era imposible adelantar. Hay que salir más adelante», admite el piloto de Algemesí

MOISÉS RODRÍGUEZ

Las carreras de Moto3 son una locura. Entre el primero y el octavo en Mugello hubo menos de seis décimas. La distancia del ganador Tony Arbolino, con el duodécimo, un rookie que capturó sus primeros puntos -el castellonense Sergio García Dols- se elevó a dos segundos y medio. En el tiempo en que cualquier mortal es capaz de suspirar y poco más, este puñado de adolescentes son capaces de ganar y perder una carrera e identificar los errores que les separan la gloria del fracaso. Jaume Masià no escribió una gesta por 78 centésimas. Salió duodécimo, se quedó cortado y estuvo a punto de ganar. Se conformó con el podio pero hizo autocrítica.

Masià corre este año sin presión. Sabe que está en la antesala de ser considerado favorito. El año pasado degustó el caramelo de proclamarse mejor rookie del Mundial. Esta temporada no le exigen el título, pero a poco que sea regular va a meterse en la pelea. Su temporada de presión, sin embargo, tiene pinta de ser la de 2020. Pero los pilotos tienen ese gen competitivo e indomable. Se conforman, pero con la boca pequeña. Encaramarse al podio tras la remontada en el desenlace es un pedazo de resultado. Pero tanto él como sus jefes sabían que había mimbres para más.

Lo contrario que Arón Canet. «La carrera se va a decidir en las últimas cinco vueltas, pero la KTM no es lo bastante fuerte aquí», lamentó Max Biaggi, el dueño de la escudería en la que corre el valenciano, en el micrófono de Dazn. El piloto de Corbera está corriendo casi siempre con la cabeza y a Mugello llegó mentalizado que tocaba sacar la calculadora. Se metió en el grupo de cabeza, pero lo llevaron siempre con el gancho. Su naturaleza competitiva le llevó a meterse en la lucha por el podio, pero después de dos curvas del último giro constató que su única opción era minimizar daños.

El castellonense Sergio García acaba duodécimo y consigue sus tres primeros puntos en el Mundial El valenciano Carlos Tatay refuerza su liderato en la Red Bull Rookies Cup al ganar en Mugello

Canet había soñado con jugársela con Dalla Porta, Arbollino, Binder y Suzuki por una pura cuestión matemática. Menos diferencia si quedaba el último, como se temía. Pero Sasaki y Fenati le trajeron más candidatos antes de dar con sus huesos en el suelo. Antonelli, Foggia, McPhee y el mencionado Masià llegaron con el cuchillo entre los dientes. Y todos ellos más cómodos que el de Corbera sobre la moto.

«Era muy complicado porque no lograba aprovechar el rebufo en la recta. Cuando vas siempre al 100% es más fácil cometer errores», analizaba Canet después del séptimo puesto con el que tuvo que conformarse y que le concedió un botín de 9 puntos. Los suficientes para retener, por segundo GP consecutivo, el liderato del Mundial de Moto3, para él sí, el claro objetivo de 2019. «Tenemos que hacer la lectura positiva de que hemos sumado en uno de los dos circuitos más complicados para nuestra moto en el calendario. Ahora tenemos que dar más en Montmeló», analizó el valenciano.

Otro piloto de la Comunitat estuvo a punto de elevar su ventaja con respecto al segundo, Dalla Porta. El italiano del Leopard se está destapando como el rival más temible en la lucha por la general. Experimentado como Canet, de momento sí se le percibe perfectamente acoplado a su Honda. En Mugello peleó el triunfo con Arbolino y fue capaz de resistir el ataque en la recta de meta de Jaume Masià.

«He empujado pero en esa última vuelta me ha sido imposible adelantar. Los errores del principio y el desgasta físico me han penalizado, hacía mucho calor. Hay que salir más adelante», comentó el piloto de Algemesí, que reconoció la labor de su equipo para alcanzar el podio.

Quien tenía razones para estar satisfecho era Sergio García Dols, el último piloto de la Comunitat en llegar al Mundial y que ayer logró sus primeros puntos merced al duodécimo puesto a pesar de haberse caído en el warm up. «Creo que este fin de semana ha resultado muy positivo. Hemos ido mejorando en cada tanda, rodado siempre en tiempos rápidos y eso es por sí mismo un buen paso adelante porque nos estaba costando un poco desde principio de año», indicó el de Borriana.

El otro valenciano en parrilla, Vicente Pérez, no estaba tan feliz tras ser el 19 y quedarse fuera de los puntos: «Sabíamos que teníamos más y no me he sentido bien conmigo mismo en ningún momento pero daremos el máximo en la próxima». Quien sí se ha marchado satisfecho de Mugello es otra perla del motociclismo valenciano, Carlos Tatay: reforzó su liderato en el campeonato de promoción Red Bull Rookies Cup con su victoria. Tiene 70 puntos por los 45 de Yuki Kunii.