Un magistral Rins bate a Márquez en la última curva

Rins y Márquez, durante la carrera de ayer. / Adrian DENNIS/AFP
Rins y Márquez, durante la carrera de ayer. / Adrian DENNIS/AFP

Triplete español en el podio de la categoría reina, el segundo del año y el vigésimo en la historia, con Viñales de espectador de lujo

BORJA GONZÁLEZSILVERSTONE

Las Yamaha de Maverick Viñales, Valentino Rossi y, sobre todo, Fabio Quartararo, y la Ducati de Andrea Dovizioso. Más alguno de los habituales. Estos eran los pilotos que estaban en la lista de Marc Márquez como rivales por la victoria en Inglaterra, aunque como había sucedido dos semanas atrás en Austria, siempre con su nombre un punto por delante del resto. Un grupo nutrido del que destacaba a Quartararo, aunque sus ojos siempre estaban fijados en Dovizioso. Y justo fueron los dos que detonaron la carrera. Con ambos fuera, a Márquez, líder desde el inicio, le salieron otros dos rivales. Uno que se desinfló, Rossi, y otro que le aguantó y que interpretó a las mil maravillas el tipo de carrera que se iba a poner en marcha.

Alex Rins, a priori no señalado como uno de los favoritos, aunque pertenece a ese grupo de 'habituales' señalados por el de Honda, se pegó a su rueda trasera y aprovechó el desconcierto. Mientras Rossi iba perdiendo comba, Viñales iba ganando en confianza, hasta el punto de pasar a su compañero de equipo y después comenzar a recortar a los dos de delante. Rins llegó a la última vuelta a rueda de Márquez, y con Viñales apretando en busca de una infructuosa remontada.

Márquez se dedicó en ese giro final a cerrar cada hueco y frenar lo más tarde posible, quizás demasiado en la última curva, lo suficiente para que Rins le cogiese el interior y le ganase por aceleración. Trece milésimas de segundo le dieron a Rins su segundo triunfo de 2019, el margen de la segunda derrota consecutiva Márquez sobre la línea de meta, tras la de Austria ante Dovizioso. Un resultado que, en cualquier caso, le permite mantener ese ritmo de primeros y segundos.