Lorenzo sigue la rueda de Márquez

Lorenzo rueda con la Honda ayer en Cheste. / efe/manuel bruque
Lorenzo rueda con la Honda ayer en Cheste. / efe/manuel bruque

Viñales marca el mejor tiempo el primer día de test post temporada en Cheste y elogia la nueva Yamaha: «Hemos dado un buen salto» El balear completa 30 vueltas al circuito de Cheste en su estreno con Repsol Honda

MOISÉS RODRÍGUEZ CHESTE.

Nadie perdía ojo al box 17 del Circuit desde minutos antes de las 10 de la mañana de ayer. En ese momento, el semáforo del pit lane se puso en verde, lo que no quiso decir que estuviese a punto de darse el momento más esperado de la jornada. Como se había pasado por el Circuit el lunes, se aventuraba que a Jorge Lorenzo le entrasen las prisas por estrenar la Repsol Honda. Razones no le faltarían, pues dando por hecho que el primer rival de todo piloto es su compañero de equipo, el balear tiene en Marc Márquez al hueso más duro de roer posible.

Pese a ello, Lorenzo se hizo esperar. El box 17 se abrió en dos ocasiones ante una maraña de cámaras. No fue lo de Rossi en su estreno con Ducati, pero había ganas de ver al balear con su tercera moto oficial en la categoría reina. En la primera ocasión, los mecánicos pusieron a punto la montura de Márquez, ante las miradas nada discretas de mecánicos de Ducati, Suzuki y Yamaha.

El espionaje está a la orden del día en MotoGP y todo el deporte de motor. Se asume y, obviamente, nadie mostraría todas sus cartas en esta primera jornada de test de cara al Mundial de 2019. Ni siquiera Lorenzo, que no se subió a la Honda hasta cuatro minutos antes de las 13 horas. En ese momento, Marc Márquez todavía se subía tranquilamente a la scooter camino del box, eso sí, ya enfundado en el mono.

Pasadas las 15 la lluvia, el ingrediente que ha cambiado por completo el último GP de la Comunitat volvió a aparecer y trastocó la jornada. Para entonces, Lorenzo había completado 30 vueltas -algo más de una teórica carrera- y había rodado, en su giro más rápido (el 28, en 1'32.959) a 1,2 segundos de su nuevo compañero.

Lejos de Márquez, segundo en la tabla de tiempos de la jornada con 1'31.718. Y lejos también de la mejor vuelta realizada jamás a bordo de una MotoGP, protagonizada por el propio Lorenzo en 2016 todavía a lomos de la Yamaha (1'29.401). La satisfacción reinaba, precisamente, en el box de la marca del diapasón.

Al menos por parte de uno de sus pilotos, Maverick Viñales. El catalán, que hizo la pole el sábado, protagonizó también el mejor registro de la jornada (1'31.416). «Cuando he podido probar el nuevo motor me he sentido mucho más cómodo. En las curvas podía girar mucho más, parar más la moto, algo que me faltaba durante todo el año. Hemos dado un buen salto, estoy muy contento de que Yamaha haya seguido la dirección justa en cuanto a los comentarios. Mañana (por hoy) tendremos que mejorar mucho la electrónica, ya que con el nuevo motor ha cambiado», especificó.

En este primer día de trabajo, no obstante, tampoco es habitual que haya palabras de reproche. Las palabras de Márquez que difundió Repsol Honda pueden servir como ejemplo: «Todavía hay mucho trabajo que hacer, pero vamos en la dirección correcta y las primeras sensaciones son buenas». Lorenzo, por cierto, no habló ayer en público.

El más madrugador fue Zarco, que se estrenó con KTM a las 10.39. Debutaron en MotoGP Joan Mir, Pecco Bagnaia, Miguel Oliveira y Fabio Quartararo. El Ricardo Tormo albergará hoy, de 10 a 17, su segunda y última jornada de test con entrada gratuita a la grada de tribuna de boxes.

 

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