Cheste despide a su leyenda

Dani Pedrosa entra victorioso en la meta de Cheste en el año 2012. / efe
Dani Pedrosa entra victorioso en la meta de Cheste en el año 2012. / efe

«Es uno de mis circuitos favoritos», afirma Pedrosa, que afronta su último GP

EFE/M. RODRÍGUEZVALENCIA.

Dani Pedrosa será mañana leyenda. Casi en la intimidad, junto a otros pilotos, la gente de su equipo, los responsables de Dorna y del Circuit y la prensa internacional. Lejos de su hábitat natural, el asfalto del Ricardo Tormo, donde él ha brillado especialmente. Porque el GP de la Comunitat se le ha dado especialmente bien a un piloto con unas condiciones envidiables para gobernar las clases pequeñas, pero cuyo físico le ha impedido marcharse con un título de la categoría reina. Pese a ello, mañana, como prólogo de los primeros rugidos de motores con los libres del viernes, el de Sabadell será proclamado leyenda del Mundial de motociclismo, al fin y al cabo, la que ha sido su casa en lo que llevamos de siglo XXI.

Pedrosa dirá adiós el domingo en su circuito. En el Ricardo Tormo, donde ha ganado en cinco ocasiones, tres de ellas en MotoGP, la última, la temporada pasada. «Cheste es muy especial para mí y voy a pelear para completar la mejor carrera posible», afirmó ayer el piloto de Repsol Honda.

Campeón del mundo en tres temporadas consecutivas (2003 en 125, 2004 y 2005 en 250), Dani Pedrosa ganó su tercera carrera de MotoGP, la de China en 2006. Ha ganado siete veces en Valencia, cuatro de ellas en la categoría reina, la última en la temporada pasada. Este Mundial ha sido un poco agridulce para el español, cuyos resultados han sido mucho más discretos que una trayectoria envidiable en la que sólo falta el título en la clase mayor.

Este resumen rápido de unas estadísticas que darían para hablar horas ya no importa para Pedrosa. Él viene a Cheste a disfrutar de su adiós. «La carrera en Valencia será muy especial porque será mi último gran premio y las sensaciones serán distintas a las habituales. Será un fin de semana ocupado, porque muchos amigos y familiares vendrán para pasar un tiempo juntos, pero en cuanto me suba a la moto, toda mi atención se centrará en pilotar», aseguró ayer el catalán.

Y es que no puede dejarse llevar. Además de su propia ambición, la presión le llegará desde su mismo box y por parte de un caníbal del motociclismo: Marc Márquez. Lejos de relajarse ya con su condición de campeón del mundo, el de Cervera ha buscado un aliciente a este GP de la Comunitat: quiere irse de vacaciones con la triple corona.

«Ahora estamos muy cerca de conseguir el Mundial por equipos y lo haremos lo mejor posible para lograr la triple corona, que es importante para nosotros y para Honda; sería la forma perfecta de terminar la temporada», deslizó ayer Márquez en referencia a la posibilidad de cerrar el certamen como campeón de pilotos, fábricas y escuderías.

«No quiero perder la inercia ni cambiar la forma en la que estoy pilotando en estos momentos, así que enfocaremos el fin de semana de Valencia como siempre e intentaremos luchar por la victoria el domingo», destacó Márquez, quien concluyó: «Ahora tengo ganas de celebrar nuestro séptimo título con todos los aficionados en Valencia».

Será el fin de semana en que Pedrosa se despida y antes del estreno de Lorenzo como compañero de box. El balear aseguró que aún no piensa en Repsol Honda y que llega a Cheste centrado en rendir al máximo con Ducati. Para 2019, traslada la presión al que será su compañero: «Para el Mundial no seré favorito, lo será Márquez. Es una moto nueva y quedará muchísimo trabajo por hacer».

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