MOTO3

Canet minimiza daños en su primer golpe

Canet persigue ayer a Arenas. / ángel nieto team
Canet persigue ayer a Arenas. / ángel nieto team

El de Corbera realiza una gran remontada y se beneficia de que Dalla Porta queda tercero para que la distancia con el líder sea de 14 puntos El valenciano consigue acabar en los puntos después de irse al suelo en un lance de carrera con Albert Arenas

MOISÉS RODRÍGUEZ

Arón Canet tuvo tiempo para digerir la rabia antes de hablar, pero ni con esas. «Hemos tenido buen ritmo todo el fin de semana y por culpa de otro piloto nos hemos visto atrás», señaló el valenciano después protagonizar un carrerón que sólo le reportó tres puntos en la lucha por el Mundial. El de Corbera volvió a demostrar que es uno de los pilotos más fuertes de la categoría pequeña, si no el que más. Como cruz, que su KTM no es la mejor montura de la parrilla y que llevaba tentando a la suerte demasiado con los fallos de estrategia de los sábados.

Pese a ello, sigue siendo el único de Moto3 que ha puntuado en todas las carreras de este Mundial. Ayer parecía que era el día del primer cero de la temporada cuando a 15 vueltas del final, Albert Arenas se lo llevó por delante. Curiosidades del destino, un piloto del que será su equipo en Moto2 dentro de pocos meses. En el pit lane se vio a gente del Ángel Nieto Team disculpándose con los del Sterilgarda Max Racing Team, el equipo de Canet.

«Albert ha cogido la posición por dentro y se ha caído. Es una pena para los dos, más para Canet porque está luchando por el título», se lamentaba en el micrófono de Dazn un apesadumbrado Jorge Martínez 'Aspar'. Al valenciano le hace ilusión que Canet llegue a su escudería como campeón del mundo y que eso sea el final de una etapa dura para su proyecto. Sin ir más lejos, todo lo que puede salir mal en Moto3, les sale mal. A la caída de Arenas hay que sumar que Raúl Fernández, que partía en la primera fila, volvió a quedar fuera de los puntos.

Canet: «Con Arenas siempre sucede igual, veremos qué hacemos en la siguiente carrera» Masià se queda fuera de la lucha por el podio en las últimas vueltas y Sergio García, sin puntos

«Albert (Arenas) siempre hace lo mismo. Frena tarde, va con el gancho, se le cierra, se cae y te tira. Me lo hizo ya en Montmeló el año pasado, en Austria ya me tocó y aquí me ha vuelto a tocar. Es un lance, pero hacer como hace él no se sanciona y ya veremos que hacemos en las próximas carreras», se lamentó Canet, sin haber consumido aún toda la rabia que convirtió en combustible durante el GP.

Cayó como los pilotos con madera de campeones: sin soltar la moto, pensando en que no se calara y en reemprender la marcha lo más rápido posible. Lo hizo, pero de repente se había visto trigésimo y a un mundo de los puntos. «Está complicado porque hay mucha distancia, pero veremos porque igual no acaban todos los pilotos», señaló Peter Oettl, su team mánager.

Pero Canet lo hizo. Con paciencia y asumiendo unos riesgos lógicos del que lo tiene todo perdido. El valenciano corrió sabiendo que lo normal es que por primera vez se viese a más de una carrera del líder (a 26 puntos) y que todo lo que consiguiera era una bola extra. Logró tres puntos, lo máximo posible pues Darryn Binder vio la bandera a cuadros cinco segundos antes que él, un mundo. Y por delante, el primero en la clasificación no ganó, sumando sólo 16 puntos.

A Canet le benefició la ausencia de órdenes de equipo en Leopard, la estructura más fuerte del a categoría que cuenta con dos pilotos que quieren subir a Moto2 con la victoria como credencial. Marcos Ramírez pelea por sí mismo y si de paso ayuda al italiano, mejor. Pero no hace por dejarle un puesto para que su botín por el título sea mayor y parece que tampoco nadie se lo pide.

De hecho, con sus dos victorias y sus 114 puntos, a Marcos Ramírez no hay que descartarle para la lucha por el Mundial. Canet ya avisó hace un par de GP que aún no estaba claro que el campeonato fuera un mano a mano entre él y Dalla Porta. «Mejor así, porque ya tendría un único rival al que controlar», deslizó entonces. Pero no. Más que Ramírez, Arbolino empieza a ser un contrincante peligroso. Volvió a luchar por el triunfo y está ya a menos de una carrera del valenciano después del segundo puesto de Silverstone y de su victoria en Austria.

Quien no pudo meterse en esa ruleta rusa por la victoria fue Jaume Masià, que esta vez no se cayó -realizó una vistosa salvada con excursión con la escapatoria-, pero quedó fuera del grupo de cabeza al final. Llegó a meta undécimo. Quien no pudo puntuar fue el otro piloto de la Comunitat, el castellonense Sergio García. Estuvo toda la carera peleando por ello, pero vio la bandera a cuadros el 19.