Iker Lecuona: «Tengo potencial y calidad para luchar por el Mundial, será el objetivo en 2020»

Lecuona gesticula durante una de sus charlas con los técnicos del equipo en el box. / lp
Lecuona gesticula durante una de sus charlas con los técnicos del equipo en el box. / lp

«Todos pensamos en llegar a MotoGP. No hay prisa y por eso he firmado un contrato para dos años», comenta el piloto valenciano en el Mundial de Moto2

MOISÉS RODRÍGUEZVALENCIA.

Iker Lecuona es uno de los pilotos más felices del paddock de Brno, donde este fin de semana se celebra el GP de la República Checa. Acaba de firmar para las dos próximas temporadas por el Red Bull KTM Ajo, el equipo oficial de la marca austríaca en Moto2. El joven piloto valenciano es una de las figuras en ciernes del Mundial de motociclismo. Prueba de ello es que ha de interrumpir la entrevista para fotografiarse con un chaval. «Lo llevo muy mal, pero hay que atender a los fans, ellos nos apoyan», apunta.

-No es por serle aguafiestas, pero ha hecho lo sencillo: llegar...

-Sí. Esto es como cuando subes al Mundial. Es lo fácil entre comillas, luego has de mantenerte. He conseguido firmar con ellos y ahora hay que conseguir buenos resultados para seguir en el equipo.

-Llegó al Mundial muy joven, casi sin pasar por el FIM CEV. Después de tres años, sólo lleva un podio y este año ha sido cuarto. ¿Está nervioso por los resultados?

-No, no estoy nervioso por eso. Me cabreo por no estar en el grupo delantero este año, nos está costando más de lo que esperábamos. El pasado avanzamos mucho, tengo el nivel y el potencial para estar, pero la moto no nos lo permitía. La entendemos, estamos trabajando mucho con ella y hemos dado un par de pasos que nos faltaban. No solo miro a los resultados sino a la proyección. Estamos aprendiendo con una moto que es inferior a las demás y en ese sentido es positivo.

-¿Llegó en algún momento a temer que le bajaran de la moto?

-He llegado a pensar en bajarme yo. El primer año en el Mundial, después de romperme, todo me era muy difícil. No tenía confianza, era mi segundo año en Moto2 y en circuitos grandes, y todo eso me venía muy grande. Llegué a pensar en volver a supermotard. Por suerte y gracias al entorno que he tenido, eso no ha llegado a suceder.

-¿Pero llegó a percibir que el equipo pudiese prescindir de usted?

-Sí.

-Sufrió la grave lesión por una caída en 2017, donde se rompió el cúbito, el radio, la clavícula y la vértebra C7. ¿Qué le ayudó?

-Mis padres y el resto del entorno. Yo sufría, pero ellos también. La decisión que barajaba era porque veía innecesario que estuviéramos todos mal. Gracias a ellos seguí y volví a divertirme en los entrenamientos y encima de la moto. Uno va rápido cuando se divierte, no cuando sufre. Todo eso ha hecho que quiera evolucionar como persona.

-Y lo ha logrado tanto que se va a subirse a una moto que ahora lleva un campeón del mundo (Brad Binder) y compartirá box con otro (Jorge Martín)...

-Bueno, eso tampoco lo percibes desde dentro. Llevo ya un par de años aquí, trabajamos mucho y creo que nos hemos ganado estar en ese sitio. Es lo que buscábamos realmente y cuando lo consigues sobre todo sientes felicidad por fichar con un equipo oficial, saber que tienes un compañero campeón del mundo del que sabes que vas a aprender mucho, pero que él también de ti.

-Es cierto que no es algo nuevo, ya fue compañero de Lüthi...

-Sí y no, porque era mi primer año y no tenía la experiencia de ahora. Con Jorge, él me va a enseñar a mi y yo a él, es más justa esta situación que la que se dio con Lüthi.

-¿En qué sentido?

-En que creo que los dos aprenderemos. Lüthi me intentaba ayudar, pero yo no tenía el nivel, ni mucho menos. Siempre me dejaba atrás. Hablamos mucho y bastantes cosas de las que ahora sé son gracias a él, se lo agradezco.

-¿El objetivo será el Mundial?

-Sí. Este año ya lo iba a ser y se nos complicó la cosa con la moto. Mi objetivo será proclamarme campeón del mundo, creo que tenemos el potencial y la calidad para hacerlo.

-El de Martín será el mismo, hay dos gallos en un mismo corral...

-Sí, pero si miras a MotoGP están todos igual. Ocurre en Yamaha, en Honda, en Ducati... Al final hay dos gallos y si trabajan juntos, llevan al equipo hacia arriba.

-Ha firmado por dos años, ¿se ve antes en MotoGP?

-No lo sé. No tengo prisa y por eso he firmado dos años. Me veo con capacidad para luchar por el campeonato, en dos años todo cambia mucho.

-Vamos, que si le llega una oferta de MotoGP, ni se lo piensa...

-Podría decir que sí, todo el mundo tiene en la cabeza MotoGP y ser campeón. Para ello has de serlo antes o subir de Moto2. Es una opción estar en dos años en MotoGP, pero no tengo prisa. Quiero ser campeón del mundo y sé que estoy capacitado.

-Ficha por un equipo de una fábrica que está en MotoGP. ¿Eso le acerca más a la categoría reina?

-Sí, lógicamente todo eso lo tienes en cuenta pensando en un futuro. Habrá que comprobarlo.

-¿Va a cambiar su forma de pilotar en lo que queda de año?

-No, creo que estamos pilotando muy bien, que ahora mismo estamos en muy buena forma física tanto yo como la moto. El objetivo es seguir avanzando en la misma línea.

-Pero si los resultados no llegan, ¿irá más tranquilo pensando ya en los test de invierno?

-No, yo no pienso en 2020. He firmado y ya está. Estoy centrado en subirme a la moto en Brno y dar lo máximo como siempre.

-Pero sí dará tranquilidad haber firmado ya el contrato...

-Sí, tranquilidad da porque sabes que tienes sitio el año siguiente.

-Puede ser el siguiente valenciano en MotoGP, ¿le hace ilusión?

-Bueno tiene pinta pero nunca se sabe. MotoGP llegará, espero que sí, pero nunca se sabe.

-¿Y ser el próximo campeón valenciano, o eso se lo deja a Canet?

-En eso creo que Canet está más cerca que yo. Pienso que será campeón, hablo mucho con él y veo que está muy centrado.