Análisis

Carlos Sainz y el podio que está al caer

Carlos Sainz, en el circuito de Hockenheim. /EP
Carlos Sainz, en el circuito de Hockenheim. / EP

Confirmado McLaren como el cuarto equipo de la parrilla, el madrileño necesita aún una carrera loca como la de Alemania para pisar por primera vez el podio

DAVID SÁNCHEZ DE CASTROMadrid

McLaren está saliendo del pozo. No se puede decir que esté en el lugar que quiere, porque de un equipo que lo ganó todo sólo se puede esperar que el listón esté en cotas mucho mayores, pero pocos dudan ya de que las decisiones tomadas entre el año pasado y este han sido las correctas. El equipo de Woking salió de Alemania, la undécima carrera de 2019, con el cuarto puesto en la clasificación de constructores bien consolidado. Pese al inesperado y meritorio podio de Daniil Kvyat y el buen sexto puesto de Alex Albon, la escudería británica sostiene la medalla de chocolate frente a Toro Rosso, que empuja pero no llega a asustar a Carlos Sainz y Lando Norris (que abandonó). Los 70 puntos que tiene McLaren frente a los 42 del 'equipo B' de Red Bull sostienen por sí mismos una certeza: son el primer equipo lejos de los grandes esta temporada.

Carlos Sainz lo señalaba con cierta amargura tras la carrera de Hockenheim: «El podio se nos ha escapado». La dichosa escapatoria de la curva 17 en la que casi todos los pilotos demostraron sus cualidades para conducir sobre un cristal deslizante privó al piloto español de poder estar en las últimas vueltas luchando por los de arriba, toda vez que en boxes acertaron cuando tenían que acertar dentro de lo razonable.

En condiciones normales, los cinco primeros puestos de la parrilla están prácticamente en manos de los mismos. Sólo Pierre Gasly desentona en el 'top 6'. Su Red Bull le debería hacer ser capaz de pisar el podio como lo ha conseguido Max Verstappen, que además ya lleva dos victorias este año, pero sus cualidades como piloto están quedando muy en entredicho esta temporada. El dato es demoledor: la posición media del francés en las once carreras disputadas ha sido 7,9, mientras que la del neerlandés ha sido 4,35. En esta situación es donde quieren pescar pilotos como Sainz, Norris, Kvyat, Albon y compañía, esos que esperan como pirañas que cualquiera de los seis pilotos de los tres primeros coches fallen.

Las condiciones en las que se disputó el Gran Premio de Alemania fueron propicias para Sainz, pero el factor suerte entró en escena con fuerza. No se puede obviar que ese trompo que tuvo en la curva 17 le podía haber dejado en el muro como ocurrió con Leclerc, Hülkenberg o Bottas, pilotos con los que el madrileño llegó a encontrarse varias veces en pista y en posiciones de podio. Tampoco se puede dejar de lado la fiabilidad: de los siete abandonos que hubo, dos de ellos fueron por problemas de motor. En ambos casos, motor Renault. Daniel Ricciardo rompió el suyo y Lando Norris, con el otro McLaren, se vio forzado a meterse en casa antes de gripar del todo.

Más allá del chascarrillo de unir el apellido Sainz al concepto suerte, está claro que ese es el elemento X que puede darle al español su primer baño de champán en un podio de Fórmula 1. Es el arreón final que le falta a una McLaren que sueña con un podio que no huele desde su divorcio con Mercedes, allá por 2014, cuando Jenson Button y Kevin Magnussen lo pisaron por última vez en Australia.

Queda margen para lograrlo este mismo año. No es el fin en sí mismo del proyecto, pero sí un paso necesario hacia el objetivo de volver a ser un equipo con opciones a victoria. Si pilotos como Stroll, Kvyat o Hülkenberg han estado tanteando las zonas del cajón, nadie duda de que tanto Sainz como Norris pueden lograrlo. La cuestión es cuándo. Hungría no se presenta como el escenario más propicio, dado que es un circuito estrecho donde adelantar es ciencia ficción y que no suele dejar pruebas muy dadas a cambios con respecto al sábado.

Tras el verano llega Bélgica, con un Spa-Francorchamps que siempre garantiza espectáculo (pocos circuitos más técnicos e imprescindibles en la Fórmula 1 actual) y que ha dejado en el pasado actuaciones dignas de recordar. Es ahí donde Sainz, con una pizca de suerte, unas gotas de lluvia y una fiabilidad que le acompañe, puede convertirse en el cuarto español tras Alfonso de Portago, Pedro de la Rosa y, por supuesto, Fernando Alonso, en visitar un podio de Fórmula 1. Y si no lo logra, aún quedan Singapur, Japón, Brasil…