Comienza la era Mattiacci en Ferrari

El GP de China supone el punto de partida del sustituto de Domenicali como nuevo jefe de la ‘Scuderia’, con quien aún no ha hablado Alonso

DAVID SÁNCHEZ DE CASTRO

Si hay una escudería que se encuentra en la encrucijada, esa es sin duda Ferrari. La dimisión -forzada o voluntaria, eso no está claro- de Stefano Domenicali, ha supuesto la confirmación de cara a la galería de que en la escuadra de Maranello están viviendo los cambios más importantes desde que Jean Todt dio un paso a un lado. Y todo esto ha llegado en la antesala del cuarto gran premio de la temporada, el de China.

Marco Mattiacci se está aún ajustando la camisa de la Scuderia, atándose las botas y preparándose para el que será, mediáticamente hablando, el mayor reto de su hasta ahora exitosa trayectoria profesional. El expresidente de Ferrari en Norteamérica ha llegado a China como un auténtico neófito en estas lides, y con un halo de escepticismo a su alrededor. Luca Cordero di Montezemolo, responsable máximo de su discutido y discutible nombramiento, ha asegurado que se involucrará más en el devenir del equipo para servir de maestro de Mattiacci, pero eso no es ni mucho menos garantía de éxito. Las dudas que hay en torno al futuro más próximo son tales que ni siquiera el propio Fernando Alonso sabía este jueves si su nuevo jefe iba a estar en Shanghái este fin de semana: «No he tenido oportunidad de hablar con Mattiacci. No sé si va a venir aquí. Imagino que sí, y que será una buena ocasión para darle la bienvenida».

La salida de Stefano Domenicali no ha sido bien recibida por buena parte de la Fórmula 1. Desde su marcha, se han sucedido las buenas palabras hacia el romano, al que muchos consideran un cabeza de turco que no va a solventar los profundos problemas de Ferrari. Y en cierto sentido, Fernando Alonso les dio la razón en la rueda de prensa oficial de la FIA de este jueves: «En esta carrera no vamos a mejorar un segundo. Stefano (Domenicali) no hacía los alerones. Tendremos que esperar un tiempo y trataremos de ayudar al equipo con la nueva gente que viene». La relación de Alonso con Domenicali siempre fue buena, y por eso sus palabras hacia la marcha del que ha sido su entrenador eran muy esperadas.

Domenicali, «muy responsable»

«Tenemos que aceptar y respetar la decisión de Stefano. Ha dado un paso muy responsable. No es fácil cuando tienes una posición privilegiada en un equipo de Fórmula 1 ser capaz de retroceder y pensar que tal vez es mejor retirarse, y él lo ha hecho por el interés de Ferrari. Eso es algo que no podemos olvidar», reivindicó el bicampeón español, que no dudó tampoco en admitir que no todo han sido días de vino y rosas, ni mucho menos, bajo el mando de su ya exjefe. «Domenicali es un hombre increíble, un buen amigo, que ha hecho cosas buenas y ha cometido algún error. Como director deportivo, creo que hizo buenas elecciones. Obviamente, perdimos oportunidades en 2010, en 2012 y en 2008 con Felipe (Massa). Si no, probablemente tendría tres campeonatos en el bolsillo. Puede que ya no estuviera con el estado de ánimo necesario para continuar, ni con las ganas de llevar todo ese peso sobre sus hombros», reflexionó un Alonso que pidió «dejar lo de Stefano a un lado» y avanzar hacia adelante.

¿Cuál será el recibimiento de los pilotos hacia Mattiacci? «Yo conduzco el coche, y él será lo suficientemente bueno para reconocer cuáles son las partes débiles del equipo, cuáles son las fuertes, y ojalá las mejoremos, pero como pilotos, sólo podemos tratar de conducir lo más rápido que podamos, tanto Kimi (Räikkönen) como yo, y tratar de ayudar en cualquier cosa posible», dijo Alonso al respecto.

Mientras cambian los vientos en Ferrari, la competición sigue. Red Bull, recién confirmada la exclusión de Ricciardo en Australia, busca morder lo poco que dejen en Mercedes. Lewis Hamilton y Nico Rosberg ya se frotan las manos por protagonizar una nueva lucha fratricida en el amplio circuito chino. Todo lo que no sea un nuevo doblete de las flechas plateadas será toda una sorpresa y, conscientes de ello, hasta los organizadores del GP de China ya ensayaban este jueves en la megafonía el «God save the Queen» en honor al corredor británico. En el podio, mostraban tres banderas: la Union Jack británica, la alemana... y la rojigualda española. Vista cómo está la situación en el seno de Ferrari, ver a Alonso en el podio es de un optimismo desmesurado.