Fernando Alonso, el culo inquieto del automovilismo

Fernando Alonso, en las 1.000 millas de Sebring./James Moy (EFE)
Fernando Alonso, en las 1.000 millas de Sebring. / James Moy (EFE)

El asturiano ha probado al volante de cinco coches diferentes desde que se retiró de la Fórmula 1, y aún le queda el de Indianápolis

DAVID SÁNCHEZ DE CASTROMadrid

 Fernando Alonso se ha empeñado en convertirse en un referente en el automovilismo mundial. Eso le ha hecho salir de la cueva y, como los del mito socrático, no fiarse sólo de las sombras que proyecta la Fórmula 1 sino mirar más allá para descubrir que tiene mucho que decir ante el mundo antes de una retirada definitiva. El objetivo es claro: convertirse en el mejor piloto del mundo, ahí es nada.

Desde que dijo que dejaba el 'gran circo' que le convirtió en leyenda, se ha subido a cuatro coches de diferentes categorías, cada cual más diferente, y parece que queda Alonso para rato. «Mientras no haya uno más rápido que yo con el mismo coche, continuaré», dijo, entre un aviso y una promesa. A día de hoy, sólo se puede decir que queda Alonso para rato.

Nada más bajarse de la F1, el coche de la NASCAR

 Sólo un día después de disputar su último Gran Premio de Fórmula 1, en Abu Dabi, Alonso se desplazó a Baréin para hacer un intercambio de monturas con Jimmie Johnson, una de las mayores leyendas de la NASCAR. El Chevrolet Camaro le dejó muy buenas sensaciones y el español demostró que puede ser competitivo en lo que le den, aunque en este caso fue únicamente un test promocional y poco más.

Victoria en las 24 horas de Daytona

El año 2019 comenzó para Alonso de manera inmejorable. El último fin de semana de enero disputó las 24 horas de Daytona por segunda vez, aunque en esta ocasión sí tenía un coche para ganar. Con el 'Chevy' del Konica Minolta de Wayne Taylor Racing se llevó una memorable victoria, en condiciones muy complejas debido a la lluvia y demostrando que está mucho más preparado que hace un año para las competiciones de Resistencia. Jordan Taylor, uno de sus compañeros en esta aventura en la carrera de apertura del IMSA, aún le está tentando para que dé el salto definitivo al prestigioso campeonato estadounidense.

Estreno dorado en las 1.000 millas de Sebring

Fernando Alonso ha pasado de ser el 'rookie' ilustre en el Mundial de Resistencia (WEC) al líder del equipo Toyota. Al volante del TS050 número 8, él y sus compañeros Sebastien Buemi y Kazuki Nakajima han logrado ser la referencia del campeonato, si bien la ausencia de rivales efectivos hace que sólo el otro Toyota sea un enemigo real por el título de campeones. Su actuación en las 1.000 millas de Sebring, donde ni él ni Toyota habían competido nunca, fue impecable. Por delante afronta las 6 horas de Spa y las 24 horas de Le Mans donde, salvo sorpresa, Alonso podrá proclamarse campeón del mundo de Resistencia.

Prueba con el Toyota del Dakar. ¿pensando en 2020?

Ha sido, quizá, la aventura más exótica de las que ha emprendido Alonso. El asturiano, picado por Carlos Sainz padre, contactó con Nasser Al Attiyah y este con la inestimable ayuda de Giniel de Villiers, otro de los 'top' del Dakar, permitieron que Alonso mostrara sus dotes fuera de los circuitos. Su primer test con el Toyota Hilux V8 4x4 con el que el catarí ganó el mítico raid le dejó muy buenas sensaciones, aunque de momento ha dejado en barbecho la posibilidad de disputar la edición 2020. El futuro de la propia competición (el último rumor de que va a disputarse en Arabia Saudí está aún por confirmarse) hace que la decisión de Alonso de dar el salto sea aún más complicada de contemplar.

De vuelta al McLaren de F1

Nada más salir del desierto de Sudáfrica, Alonso tomó un vuelo en dirección al circuito de Sakhir para subirse a un Fórmula 1, de nuevo. Y es que el asturiano no pierde de vista el 'gran circo'. Su labor en este 2019 será la de probador de McLaren, por lo que no sólo participó en los test posteriores al GP de Baréin con Pirelli al volante del MCL34, sino que volverá a subirse en próximos test. Su 'feedback' será fundamental para que el equipo donde hoy corren Carlos Sainz y Lando Norris evolucione su coche de manera correcta.

Objetivo primordial: las 500 millas de Indianápolis

Por encima de cualquiera de sus otros volantes, el que tiene centrados todos los objetivos de Alonso en este año y todas sus energías es el McLaren Carlin con el que va a disputar por segunda vez las 500 millas de Indianápolis. El español tiene entre ceja y ceja ese viejo sueño de la 'triple corona' y emular el logro de Graham Hill, y para ello sólo le falta la victoria en el 'brickyard'. La próxima semana viajará al Texas Motor Speedway para participar en el primer test efectivo con el coche que va a llevar el 26 de mayo.

 Schlesser, Ickx, Pescarolo, Salazar: pilotos de F1 que reinaron en el Dakar

Si Alonso da el salto al raid más duro del mundo seguirá la estirpe de muchos otros que también fueron pilotos de F1, aunque ninguno fue campeón

Lo ecléctico del automovilismo hace que un piloto sea 'quemaasfaltos' de circuito como un 'lamecunetas' de los tramos de los rallies. La especialización de unos y otros en sus respectivas zonas hace que sea más habitual ver a un corredor de Fórmula 1 en sportprototipos (Le Mans), como lo es de los rallies a los raids. En el fondo, comparten ADN e idiosincrasia propia.

Sin embargo, no ha sido extraño en la historia del motor ver a corredores que han saltado de un tipo de escenarios a otros. Varios pilotos de Fórmula 1 han disputado el Dakar, el que puede ser el próximo gran objetivo de Alonso.

Leyendas como Jacky Ickx, que como Alonso también triunfó en las 24 horas de Le Mans, saben lo que es ganar el raid más duro del mundo. Ganó en 1983 y formó equipo con el legendario Ari Vatanen en la estructura Peugeot hasta 1989, fecha del famoso incidente (que tiene más de mito que de realidad) de la moneda que decidió la victoria para el finlandés. Otros de los grandes del Dakar, aunque con bastante menos predicamento en la Fórmula 1, fueron los franceses Jean-Louis Schlesser y Henri Pescarolo, este último con mucha presencia en Le Mans también y considerado uno de los más grandes de todos los tiempos en esta carrera.

Patrick Tambay, Jochen Mass, Jean-Pierre Jabouille, Jacques Laffite, Jan Lamers, Ukyo Katayama, Paul Belmondo, Clay Regazzoni. Todos ellos fueron pilotos de más o menos éxito en el 'gran circo' que también probaron en el Dakar con fortuna dispar. Pero por encima de todos está Eliseo Salazar. El chileno es el único piloto que ha competido en F1, en las 500 millas de Indianápolis, en las 24 horas de Le Mans, en el Dakar y hasta en el Mundial de Rallies. Sólo él en toda la historia ha competido en estas cinco categorías, aunque no ha ganado ninguna. ¿Se atreverá Alonso a intentar emularle?