El valenciano rey de la doma vaquera

Bernardo Hernándiz, a lomos de 'Cobre', en plena acción durante el torneo de Xerez. / lp
Bernardo Hernándiz, a lomos de 'Cobre', en plena acción durante el torneo de Xerez. / lp

El joven alcireño Bernardo Hernándiz triunfa en el prestigioso torneo de Xerez

PEDRO CAMPOS

valencia. Bernardo Hernándiz es como el Maccabi Tel Aviv. El equipo israelí fue el primero que osó ganar a un conjunto NBA en terreno norteamericano. Fue en Toronto en 2005. Y el joven valenciano se ha convertido en el primer jinete no andaluz que se impone en un prestigioso torneo de doma vaquera en terreno andaluz. Fue en Xerez en 2018. El alcireno, de sólo 25 años, demostró su maestría a lomos de 'Cobre' para alzarse con el título.

Ha sido su mayor éxito hasta ahora aunque ya arrastra numerosos triunfos. Bernardo Hernándiz es bicampeón de la Comunitat en doma vaquera, quedó quinto en el Campeonato de España de 2017, ha vencido en el concurso español de equimur los años 2017 y 2018 y en el torneo nacional de Miraflores de la Sierra del año pasado. Además, quedó segundo en Puebla de Guzmán.

Victorias que le han abierto las puertas del olimpo de esta disciplina, que consiste en que el jinete y caballo deben realizar un serie de maniobras en las que se demuestra la habilidad del animal y donde prima también la velocidad. Y aquí el joven alcireño y 'Cobre', un equino cruzado de 11 años, se entienden a la perfección. «Es el caballo que más me ha marcado. Tiene muchísimo corazón y es muy trabajador», destaca el jinete, que tiene su centro de operaciones en el Centro Ecuestre Boquera de Benifaraig.

Allí aterrizó cuando se trasladó de Alzira a Valencia. Se matriculó en Psicología y mientras estudiaba iba perfeccionando su habilidad sobre el caballo. Acabó la carrera y tiene un máster de dos años, pero Bernardo Hernándiz sigue soñando con la doma, a pesar de que en su familia no existe tradición en esta modalidad. «De pequeño ya me gustaba. Desde los 12 años llevo en los caballos. Con la moto iba a Alzira a entrenarme. Ahora llevo ya tres años en competiciones», destaca. De los títulos en los torneos no puede vivir -el premio de un triunfo está en unos 600 euros-, pero con los títulos ha ido haciéndose un nombre y son muchos los que le requieren para que prepare sus caballos o que compita con alguno de ellos, además de dar clases particulares. Todo esto lo combina con su entrenamiento personal. Son 12 o 14 horas al día las que dedica a perfeccionar las maniobras con su caballo. Incluso practica los fines de semana. «Intento trabajar mucho y aprender cada día», dice.

Además, muchos veranos ha completado su formación con Amador Martín López, jinete de Huelva. «La doma vaquera es de tradición andaluza, por eso siempre han sido ellos los que han ganado en Xerez hasta esta última vez», afirma Bernardo.

Su próximo objetivo lo tiene claro: quiere ser campeón de España de doma vaquera. Lo tiene entre ceja y ceja. Vencer en territorio nacional es casi más importante que hacerlo a nivel europeo -también se practica en Italia y Francia-. El año pasado fue quinto, pero se ve con posibilidades de alzarse con la victoria. Sería un hito si Bernardo Hernándiz destrona a los jinetes andaluces.

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