El valenciano que ha conseguido domar los siete mares

Jorge Crivillés sube al barco, exhausto tras una prueba. / lp
Jorge Crivillés sube al barco, exhausto tras una prueba. / lp

Jorge Crivillés se inició en la modalidad de aguas abiertas a los 37 años y ahora con 47 no se pone límites: «Siempre habrá algún sitio por explorar»

MOISÉS RODRÍGUEZ VALENCIA.

Jorge Crivillés, alicantino de cuna, no había nadado cumplidos los 37 más allá de cuando iba a pasar el rato a la playa. De niño practicó kárate y por aquel entonces compaginaba el running con las salidas en bicicleta. «Cuando podía, pero poco más. En 2011, el médico me dijo que tenía dos protusiones en la espalda. Estaba muy tocada y debía dejar de correr. También me recomendó que nadase», recuerda. Una década después, pelea por convertirse en el primer español en completar el Ocean's Seven Challenge, el reto de los siete mares.

Para ello viajará el viernes a Nueva Zelanda, donde tratará de cruzar el estrecho de Cook a nado entre el 11 y el 15 de abril. «Se trata de ir de una isla a otra de norte a sur. En línea recta hay 26 kilómetros, pero el problema de esa zona son las corrientes, y pueden salirte entre 32 y 35», señala Jorge Crivillés, que espera completar la prueba en entre 10 y 12 horas, tiempo que se pasará dentro del agua. «Todo está reglado. La organización te asigna un capitán. Te acompaña en todo momento un barco para certificar. Yo cada media hora me voy avituallando: mucha hidratación, tomo bebida caliente, geles... y cosas que se puedan masticar fácilmente como barritas o plátanos».

Si logra su objetivo, le restarán dos etapas para lograr el reto. Y ya tiene experiencia en ambas. «Del Canal del Norte me tuvieron que sacar el año pasado con síntomas de hipotermia. El Estrecho de Gibraltar lo hice, pero para que sirva en este reto tienes que nadarlo sin neopreno», comenta Crivillés, cuya intención es abordar ambos a lo largo de este año.

El próximo reto: el Estrecho de Cook, en Nueva Zelanda.
El próximo reto: el Estrecho de Cook, en Nueva Zelanda.

¿Y después? Desde luego, a sus 47 años, no piensa en retirarse. Como no lo hizo después de conseguir la Triple Corona, esto es, el Canal de la Mancha, la Vuelta a la Isla de Manhattan y el Canal de Santa Catalina. «Ahora estoy muy centrado en lo que me queda para completar el Ocean's Seven Challenge, pero la natación es un deporte que se puede practicar mucho tiempo porque el índice de lesiones es bajo y es un deporte que tonifica. Siempre quedarán mares por explorar».

Además, ahora cuenta para sus aventuras con el apoyo de la Fundación Asisa. «Si no tuviera ayudas, posiblemente no tendría capacidad para seguir adelante», admite. Además, Jorge Crivillés nada en favor de AEAL, una asociación de enfermos de cáncer: «No lo hago por ego personal, sino porque pienso que si me convierto en el primer español en conseguirlo, lograré visibilidad para esta causa».

Una vez cruce el estrecho de Cook, su intención es hacer este año las dos pruebas que completan el reto

Esta motivación le permite seguir viviendo con pasión la natación en aguas abiertas, que descubrió por prescripción facultativa hace una década: «Conocí a un grupo que luego fueron amigos y que preparaban travesías a nado». Ahora se levanta a las seis de la mañana y compagina como puede su trabajo como visitador médico con los entrenamientos. «Al principio todo esto suponía alguna discusión con Chus, mi mujer. Es periodista, y ya la he incorporado al equipo», comenta Crivillés. También les acompaña casi siempre Jorge, su hijo. «Para él es una pasada lo que está aprendiendo», incide. En esta nueva aventura ultramar, eso sí, se quedará en tierra para no perder demasiados días de instituto.